<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'><id>tag:blogger.com,1999:blog-32892599</id><updated>2011-12-05T04:59:49.249-08:00</updated><title type='text'>Tránsitos - Estadías - Tentaciones</title><subtitle type='html'>Lector, lectora, los contenidos de este espacio no se venden, como los carbones del Titanic desparramdos en el fondo del mar, se truecan por lo que tú tengas que ofrecerme, aunque sean tus huellas dactilares en el teclado o tu indiferente silencio.</subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://caltobris.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/32892599/posts/default?max-results=100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://caltobris.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><author><name>Cristóbal Santa Cruz</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15615534421538171945</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_dTjwe13jgMY/S-G1ErJ3haI/AAAAAAAAAXU/GL0CVkF1qe4/S220/CSC+Ritoque.jpg'/></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>25</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>100</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-32892599.post-4007307303579370121</id><published>2011-08-04T16:11:00.000-07:00</published><updated>2011-08-04T16:12:51.897-07:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://2.bp.blogspot.com/-0SlgDyolIyI/TjsnK2a1zmI/AAAAAAAAAYY/4EaMtpq-m6A/s1600/DSCN3239.JPG"&gt;&lt;img style="cursor:pointer; cursor:hand;width: 400px; height: 300px;" src="http://2.bp.blogspot.com/-0SlgDyolIyI/TjsnK2a1zmI/AAAAAAAAAYY/4EaMtpq-m6A/s400/DSCN3239.JPG" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5637142425944575586" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;trompo imaginario sobre la palma abierta de la noche, fusible de mi tristeza, como un cazador cazado, alcanzado por su historia, el viento me apura hacia la cima de la torre donde anida el tiempo sin hora, ven, me dice tendiéndome una mano de agua, parpadeo y sigo, me quito las vendas que llevan inscritas todas las palabras de mi cuerpo, ¿escuchas el silbido de un ángel? bajamos la torre con nuestros ojos, remontamos el río con nuestros animales muertos a cuesta, el latido del corazón nos avisa:&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/32892599-4007307303579370121?l=caltobris.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://caltobris.blogspot.com/feeds/4007307303579370121/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=32892599&amp;postID=4007307303579370121' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/32892599/posts/default/4007307303579370121'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/32892599/posts/default/4007307303579370121'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://caltobris.blogspot.com/2011/08/trompo-imaginario-sobre-la-palma.html' title=''/><author><name>Cristóbal Santa Cruz</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15615534421538171945</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_dTjwe13jgMY/S-G1ErJ3haI/AAAAAAAAAXU/GL0CVkF1qe4/S220/CSC+Ritoque.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/-0SlgDyolIyI/TjsnK2a1zmI/AAAAAAAAAYY/4EaMtpq-m6A/s72-c/DSCN3239.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-32892599.post-8611195698949873199</id><published>2011-08-01T17:41:00.000-07:00</published><updated>2011-08-01T17:44:15.818-07:00</updated><title type='text'>Marcas de viaje, juegos de identidad</title><content type='html'>&lt;span style="font-style:italic;"&gt;Apuntes sobre pinturas recientes de Ricardo Bitrán&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;Archivo y memoria&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Qué busca el pintor en una caja de viejas fotografías familiares? ¿Un pretexto para pintar? ¿La huella genealógica que conduce a un inevitable autorretrato? ¿O es la llave que abre otras cajas imaginarias? Las respuestas son múltiples pero todas hablan de un tránsito del archivo a la memoria, dos conceptos que a veces el habla común confunde pero que en realidad nos remiten a experiencias opuestas: el archivo es inerte y sólo recobra vida a la luz de la dúctil memoria. Ésta selecciona, altera, superpone y funde a su antojo, como en los sueños. Cuando miro las fotografías estampadas en estos lienzos me digo que han sido nuevamente reveladas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;&lt;br /&gt;Ser y no estar, no ser y estar&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Puede decirse que en toda la iconografía de la inmigración (y en esta muestra es muy gravitante el tema de la trashumancia) hay una expresión arquetípica. El efecto de extrañeza –lo extraño y lo que se extraña– en la expresión del que es fotografiado, que el grano de la imagen captura implacablemente. La mirada del inmigrante es cerrada, insondable y a la vez transparente en su vulnerabilidad. Son rostros que están, pero que no pertenecen al lugar, están pero no son, son pero no están. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;Un arte de la temporalidad&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No puedo dejar de sentir frente a estos cuadros un efecto de temporalidad que va más allá de la pintura y que los emparenta con la escritura y la música. Y no me refiero a la evocación que hacen de otra época, cosa bastante evidente, sino a una auténtica narrativa pictórica que se vale del pincel para hilar un relato de múltiples registros que no esquiva sino que mezcla, en dosis controladas, lo amoroso y lo corrosivo, lo nostálgico y lo caricaturesco. No describe, escribe. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;El nombre, las palabras&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La sugerente convocatoria de esta muestra (Bucarest, nací en Talca) no es una omisión de palabras (aunque en el trasvase de idiomas y conversaciones se pierden palabras, así como en los viajes sucesivos se pierden los objetos y las costumbres). Remite más bien a la economía del que necesita hacerse entender con pocos signos (como los telegramas de antaño) y que recurre a una sintaxis compacta que, sin embargo contiene, de manera latente, otras palabras. O también se escucha como el deseo de acercar dos nombres, salvar la distancia insalvable que separa esos dos lugares.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;&lt;br /&gt;Marcas/juegos de identidad&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si aceptamos que la identidad no se refiere sólo a un origen (nuevamente el ser) sino a un devenir, en definitiva a un estar, es posible volver a mirar hacia atrás sin dejarse atrapar por un origen fosilizante. Ricardo Bitrán vuelve a la huella para reanudar lazos ancestrales, honrando a sus muertos y celebrando a sus vivos, pero también lo hace con una mirada lúdica, que se abre al dictado de sus fantasmas y a un devenir inédito. A través de un trabajo de escritura pincelada, nos recuerda el carácter móvil y maleable de la identidad. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;El mirón mirado / el retratista retratado&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un personaje aparece en una serie de cuadros, incluso le da nombre a varias de las pinturas. Se trata del voyeur, un mirón que observa, con los brazos cruzados, diferentes escenas que ocurren en un primer plano. Por el hecho de estar situado detrás, justo en un costado, logra quedar –o más bien queda inevitablemente– atrapado en el encuadre. Es problemático el lugar del voyeur porque éste, por definición, quiere mirar sin ser mirado, ver sin ser visto. En Damas y voyeur que retrata a un grupo de mujeres posando en una playa, aparece nuevamente el intruso en un segundo plano. La densidad cromática que le da Bitrán produce un aparente error de perspectiva ya que, debido a la distancia en que está situado, su silueta debería ser más difusa. Esto viene a sugerir algo muy simple, pero que no deja de sorprender: el voyeur no está. Y me atrevo a ir más lejos: no es. Mientras el no ser del inmigrante del que hablábamos más arriba es en realidad un no ser de aquí, el mirón no es a secas porque rehúye la posibilidad de ser mirado y, por ende, de participar del juego humano.&lt;br /&gt;En esta primera y muy esperada presentación exhaustiva de la obra de Ricardo Bitrán, que muestra un oficio madurado en el silencio fértil del taller, si hubiera algo que celebrar aparte de la evidente maestría de su autor, es que se haya al fin abierto a la posibilidad de dejar ver, que es sobre todo un dejarse ver.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/32892599-8611195698949873199?l=caltobris.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://caltobris.blogspot.com/feeds/8611195698949873199/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=32892599&amp;postID=8611195698949873199' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/32892599/posts/default/8611195698949873199'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/32892599/posts/default/8611195698949873199'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://caltobris.blogspot.com/2011/08/marcas-de-viaje-juegos-de-identidad.html' title='Marcas de viaje, juegos de identidad'/><author><name>Cristóbal Santa Cruz</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15615534421538171945</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_dTjwe13jgMY/S-G1ErJ3haI/AAAAAAAAAXU/GL0CVkF1qe4/S220/CSC+Ritoque.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-32892599.post-8449209555138237769</id><published>2011-08-01T17:09:00.000-07:00</published><updated>2011-08-01T17:49:51.913-07:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/-bq-4O9lroY4/TjdHttOdjfI/AAAAAAAAAYQ/QiNYSFJS6x0/s1600/DSC_2100.JPG"&gt;&lt;img style="cursor:pointer; cursor:hand;width: 400px; height: 265px;" src="http://1.bp.blogspot.com/-bq-4O9lroY4/TjdHttOdjfI/AAAAAAAAAYQ/QiNYSFJS6x0/s400/DSC_2100.JPG" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5636052309237403122" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un día hecho de todos los días. El sol de nuestras vidas pintando de luz el día. Rumor de ningún otro día. Y el mar.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/32892599-8449209555138237769?l=caltobris.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://caltobris.blogspot.com/feeds/8449209555138237769/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=32892599&amp;postID=8449209555138237769' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/32892599/posts/default/8449209555138237769'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/32892599/posts/default/8449209555138237769'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://caltobris.blogspot.com/2011/08/blog-post.html' title=''/><author><name>Cristóbal Santa Cruz</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15615534421538171945</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_dTjwe13jgMY/S-G1ErJ3haI/AAAAAAAAAXU/GL0CVkF1qe4/S220/CSC+Ritoque.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/-bq-4O9lroY4/TjdHttOdjfI/AAAAAAAAAYQ/QiNYSFJS6x0/s72-c/DSC_2100.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-32892599.post-3283613216329229495</id><published>2010-04-02T17:58:00.000-07:00</published><updated>2010-04-06T06:03:09.286-07:00</updated><title type='text'>La niña de Tuol Sleng (y 2)</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://2.bp.blogspot.com/_dTjwe13jgMY/S7eCf2MVUTI/AAAAAAAAANg/EATCgmD8OY0/s1600/alambrada.JPG"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 400px; height: 267px;" src="http://2.bp.blogspot.com/_dTjwe13jgMY/S7eCf2MVUTI/AAAAAAAAANg/EATCgmD8OY0/s400/alambrada.JPG" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5455972957217444146" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Quiero retroceder contigo en el tiempo hasta esa larga noche que no cesa. Quiero arrancarte de esas tinieblas que tienen cautiva tu alma, y devolverte a la luz del día de este presente. Bajemos los peldaños que conducen a ese día aciago en que se tronchó para siempre tu niñez y tu vida. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Diré cómo (probablemente) fue. Estamos en 197... Corrían días violentos en toda Camboya. En los suburbios de Pnom Penh, donde tú vivías, junto a tus padres, tu abuela y tu hermano pequeño de 4 años, todos los días se escuchaban historias de secuestros, matanzas por parte de los jemeres rojos que se habían hecho fuertes en el país. Llegaban sin previo aviso en jeeps o camiones. Se bajaban con gran alboroto, en su mayoría niños soldados armados con fusiles que sobresalían encima de sus cabezas amarradas con un turbante rojo. Hace dos días se habían llevado a tu padre, profesor de escuela, junto a otros maestros y personas que trabajan en el establecimiento. Tú presenciaste el momento de su detención. Lo viste salir del edificio con los brazos detrás de la nuca, atravesar el patio en fila india junto a otros presos. El te divisó entre tus compañeras y tuvo una mirada para ti que contenía todas las palabras del mundo. Nunca más volverías a verlo. En casa ya sabían la noticia y todos lloraban. Tu madre sujetaba en sus brazos a tu hermano menor y lo mecía con la cadencia de su dolor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A los dos días, temprano al alba, llegó otro vehículo, esta vez a tu casa. En esta oportunidad fueron menos violentos, o así lo pareció inicialmente. Dijeron que venían a buscarlos a todos para reunirlos con tu padre, quien ahora estaba trabajando para el Partido en una granja campesina. No hubo tiempo de recoger nada, el fuego quedó encendido en el patio, la puerta abierta, tu cama deshecha, aún tibia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Arriba del camión, el trato cambió bruscamente. Te encontraste con muchas más personas, en su mayoría mujeres y niños. Todos tenían el rostro vendado y no decían palabra, sus cuerpos hacinados. Pronto cayó sobre tus ojos una improvisada venda que unas manos anudaron con exagerada fuerza. Tu madre preguntó adónde los llevaban y recibió un culatazo en el vientre. Atravesaron la ciudad a gran velocidad. La carrera era solo interrumpida para recoger nuevas personas. Mismo ritual: gritos, patadas, culatazos y finalmente las vendas que parecían silenciarlo todo. En esa oscuridad forzosa solo veías imágenes que brotaban agitadas desde tu interior. Luego todo se calmaba momentáneamente, tal vez por efecto del bamboleo del camión, y te veías en tu sala de clase junto a tus compañeras repitiendo en voz alta un texto escrito en la pizarra. Te esforzabas en recordarlo entero, te lo repetías a ti misma. Eras una niña inteligente, aplicada. Eras el orgullo de tu padre, los ojos de tu madre. Te gustaba ayudar, eras la primera en levantar la mano cuando había que realizar una tarea.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Finalmente, el camión se detuvo con el motor encendido y escuchaste una pesada reja abrirse. Minutos más tarde eras bajada junto a tus acompañantes y conducida hacia una construcción sólida, que parecía ser un edificio por el eco que retumbaba en los pasillos. En el tumulto, llamaste a tu madre, pero te hicieron callar de una bofetada. “Aquí solo se habla cuando se te pregunta algo”. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tras permanecer largos, interminables minutos en una sala sin aire donde sólo se sentían gemidos sordos y llantos de niños, te levantaron del suelo y te empujaron dentro de una habitación contigua. Unas manos retiraron las vendas y te encontraste cara a cara con un chico joven, parecido a los que deambulaban en pandillas por tu barrio. Su mirada era esquiva, se movía agitadamente con una cámara fotográfica colgada alrededor del cuello. Te pidió que te colocaras contra un muro deslavado y que miraras fijo a la cámara, te dijo que era solo cuestión de un momento. Encuadró tu rostro con su objetivo, levantó el rostro y se acercó a ti para ajustar levemente el ángulo de tu cara. “Eso es, muy bien.” El flash te encegueció, sentiste cómo que habían borrado tu rostro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los días que siguieron pertenecen al inframundo. Fuiste empujada, junto con las mujeres y los niños que llegaron en tu grupo, a una amplia celda que parecía haber sido una sala de clase por sus grandes ventanales, ahora clausurados con alambre de púa. Aquella noche todos durmieron en el suelo con el estómago vacío. Temprano por la mañana entraron unos guardias que se llevaron a las mujeres, entre ellas a tu madre, dejándote a ti a cargo de tres otros niños, uno de ellos lactante. Más tarde fuiste llevada a un taller que había detrás del edificio principal donde trabajan carpinteros, artistas y herreros junto a un corral de cerdos. Sobre el pasto silvestre que separaba ambas construcciones unos mirlos &lt;span style="font-style:italic;"&gt;mayna&lt;/span&gt; daban brincos cantando. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En el taller tu trabajo consistía en asistir a los demás presos en sus labores, trayendo y llevando piezas, barriendo, sujetando grandes tablones mientras ellos hundían los clavos a martillazos que caían a destiempo. Una mujer de avanzada edad, con el rostro desencajado por el terror, era la encargada de vigilarlos. Por las noches volvían a la celda a tenderse en el suelo de tablas e intentar conciliar el sueño; ocasionalmente, recibían una porción de alimento consistente en una mezcla de harina con agua y sal. El lactante murió a los pocos días, incapaz por su edad de ingerir ese alimento. Su cuerpo permaneció dos días en el lugar. Las hormigas entraban y salían por su boca y oídos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/_dTjwe13jgMY/S7fFM8cUN3I/AAAAAAAAANw/SeClhNrCgeY/s1600/123.bmp"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 250px; height: 400px;" src="http://1.bp.blogspot.com/_dTjwe13jgMY/S7fFM8cUN3I/AAAAAAAAANw/SeClhNrCgeY/s400/123.bmp" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5456046299756640114" /&gt;&lt;/a&gt;        &lt;span style="font-style:italic;"&gt;Reglamento de la cárcel, exhibido el museo de Tuol Sleng&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;Cada día llegaban nuevos grupos. Tú escuchabas desde lejos el sonido destartalado de los camiones y luego se repetían las mismas escenas de violencia al momento de ingresar las víctimas al recinto. Tú apretabas tus manos y enjugabas tus lágrimas como si necesitaras esa agua para seguir viviendo, para vivir. ¿Pero qué significaba ahora vivir? ¿Podría alguna vez volver a existir la vida tal como la conociste, con la tibieza del fogón de tu casa, tu mascota querida, las risas bobas de tus amigas, los aromas que traía el viento de otoño cuando salías a pescar con tu padre? Tu madre, tu padre, se habían esfumado, tu hermano pequeño era un fantasma martirizado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pasaban los días, las semanas. Aquella mañana en que tu hermano pequeño amaneció muerto lloraste amargamente sobre su pequeño cadáver. Se había cortado el último hilo que te unía con tu antigua vida. Lo despediste con un rezo budista que te había enseñado tu abuela y que ahora te salía entrecortado. Besaste su frente como la piedra más clara de un remanso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El día de tu partida fuiste despertada al amanecer y sacada de tu celda. Te encontraste en el pasillo con otros niños que se movían desorientados. Más lejos los guardias habían conformado otros grupos de mujeres y de hombres. Algunos ya habían subido a los camiones.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El viaje no fue largo, tal vez unos quince minutos. Durante el trayecto escuchaste a un guardia mencionar el nombre de Choeung Ek y tu pequeño cuerpo se estremeció por los relatos que habías escuchado de otros presos en el taller. Pero cuando te bajaron del camión y retiraron tu venda se abrió ante tus ojos una hermosa campiña que recién acariciaban los primeros rayos de la mañana. Los guardianes formaban grupos de a cinco presos y los arreaban en distintas direcciones. Tu grupo avanzó por un pastizal para luego adentrarse por un sendero algo más selvático. Al poco rato fueron divididos en dos subgrupos de tres y dos personas. Le tendiste la mano a tu compañera que avanzaba a duras penas entre sollozos. Intentaste calmarla y esas palabras eran también un bálsamo para tu espíritu atribulado. De pronto sentiste que separaban su mano de la tuya y que era llevada por otra bifurcación. No te volteaste para verla partir y proseguiste tu marcha con la decisión de quien se encamina hacia su casa. Llegaste al borde de un estero siempre seguida por el ruido de los pasos descalzos de tu ya único guardián. Te reclinaste lentamente para sentir el frescor del agua y tu mano rozó esa tersura olvidada. Alcanzaste a ver en el reflejo del agua un brazo blandiendo un garrote y un relámpago estalló en tu nuca y te encegueció. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://4.bp.blogspot.com/_dTjwe13jgMY/S7aUxe2uZ5I/AAAAAAAAANI/6yBuk_jmXQs/s1600/ChoeungEk+hoy.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 400px; height: 300px;" src="http://4.bp.blogspot.com/_dTjwe13jgMY/S7aUxe2uZ5I/AAAAAAAAANI/6yBuk_jmXQs/s400/ChoeungEk+hoy.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5455711576423032722" /&gt;&lt;/a&gt;  &lt;span style="font-style:italic;"&gt;Santuario budista en los "campos de la muerte" de Choeung Ek&lt;span style="font-style:italic;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todos estos años has habitado un rincón de nuestra casa. Enmarcada en tu espacio-tiempo has permanecido niña. Sólo tu foto ha envejecido. Cuando inicié este relato hace unos días, impelido por un episodio personal de muerte-vida, me sumergí en la búsqueda de todas las posibles pistas que me pudieran acercar a tu incierta biografía. No ha sido fácil abrir esa compuerta, remover ese fango que, en su hedor de brutal muerte colectiva, no devuelve ningún nombre, ningún lugar, ninguna fecha. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Vuelvo a pensar en esos mirlos &lt;span style="font-style:italic;"&gt;mayna&lt;/span&gt; que hoy se posan en los jardines de Tuol Sleng y que de seguro hace treinta años captaron tu atención con su canto. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me encuentro ahora con tu imagen reproducida en miles de páginas, junto a la de tantos otros que corrieron tu misma suerte. Pero me quedo con tu retrato retocado por el tiempo. Porque tú eres &lt;span style="font-style:italic;"&gt;esa &lt;/span&gt;imagen atesorada, esa imagen-niña que envejece dulcemente bajo mis ojos cansados.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y escribo esto por ti, niña querida, y te nombro por primera vez para que otros te conozcan y te llamen, Srey (“niña”) Mom (“querida”), te nombro Sreymom.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/_dTjwe13jgMY/S7dzu0-wddI/AAAAAAAAANY/AoTY0A4cCgU/s1600/DSC_2205.JPG"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 400px; height: 266px;" src="http://1.bp.blogspot.com/_dTjwe13jgMY/S7dzu0-wddI/AAAAAAAAANY/AoTY0A4cCgU/s400/DSC_2205.JPG" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5455956721915688402" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/32892599-3283613216329229495?l=caltobris.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://caltobris.blogspot.com/feeds/3283613216329229495/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=32892599&amp;postID=3283613216329229495' title='1 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/32892599/posts/default/3283613216329229495'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/32892599/posts/default/3283613216329229495'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://caltobris.blogspot.com/2010/04/la-nina-de-tuol-sleng-y-2.html' title='La niña de Tuol Sleng (y 2)'/><author><name>Cristóbal Santa Cruz</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15615534421538171945</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_dTjwe13jgMY/S-G1ErJ3haI/AAAAAAAAAXU/GL0CVkF1qe4/S220/CSC+Ritoque.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_dTjwe13jgMY/S7eCf2MVUTI/AAAAAAAAANg/EATCgmD8OY0/s72-c/alambrada.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-32892599.post-9139452971864090960</id><published>2010-04-02T17:03:00.000-07:00</published><updated>2010-04-05T11:19:53.795-07:00</updated><title type='text'>La niña de Tuol Sleng (1)</title><content type='html'>Hace unas semanas –treinta años después de la caída del régimen dictatorial del Jemer Rojo en Camboya, en 1979– concluyó en ese país el juicio a quienes dirigieron la emblemática cárcel secreta de alta seguridad de &lt;a href="http://tuolsleng.com/"&gt;Tuol Sleng&lt;/a&gt;. Las declaraciones de los acusados y los testimonios de los escasos sobrevivientes y testigos han permitido reconstituir, de manera fragmentada pero no por ello menos impactante, una historia de terror que significó, en ese solo lugar, entre 1975 y 1979, la tortura y muerte de 14.499 personas, incluidos hombres, mujeres, ancianos y niños de todos los orígenes y condiciones. Tan sólo 7 personas lograron salir con vida.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;Tuol Sleng (“Colina de los árboles venenosos” en lengua jemer), también conocida por su sigla S21 (“Oficina de Seguridad 21”) estaba emplazada en una antigua y prestigiosa escuela ubicada en el centro de Pnom Penh, capital de Camboya. Con la llegada violenta al poder del Jemer Rojo, liderado por el genocida Pol Pot, sus dependencias fueron reacondicionadas como salas de interrogatorio y tortura. Otros veinte centros parecidos operaron en el país durante ese mismo período.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://4.bp.blogspot.com/_dTjwe13jgMY/S7aMcI3DeCI/AAAAAAAAAMw/KIYAyAThZkw/s1600/Tuol+Sleng+en+1979.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 400px; height: 281px;" src="http://4.bp.blogspot.com/_dTjwe13jgMY/S7aMcI3DeCI/AAAAAAAAAMw/KIYAyAThZkw/s400/Tuol+Sleng+en+1979.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5455702413648558114" /&gt;&lt;/a&gt; &lt;span style="font-style:italic;"&gt;Cárcel de Tuol Sleng, o S 21, en 1979 &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://4.bp.blogspot.com/_dTjwe13jgMY/S7dp0yBj3GI/AAAAAAAAANQ/T3ULhPfceLw/s1600/p273540-Angkor_Wat-Tuol_Sleng.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 400px; height: 300px;" src="http://4.bp.blogspot.com/_dTjwe13jgMY/S7dp0yBj3GI/AAAAAAAAANQ/T3ULhPfceLw/s400/p273540-Angkor_Wat-Tuol_Sleng.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5455945829085076578" /&gt;&lt;/a&gt;  &lt;span style="font-style:italic;"&gt;Museo del Genocidio de Tuol Sleng, en la actualidad&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;Por ellos desfilaron, sin esperanza alguna de salir vivas, cientos de miles de personas que, de acuerdo a las tesis maoístas radicales del nuevo régimen, debían ser eliminadas sin contemplación, ya que su mera existencia amenazaba el proyecto de purificación ideológica, esencial para sentar las bases del nuevo sistema. Como el programa político de los jemeres rojos contemplaba la creación de una sociedad agrícola basada en la absoluta igualdad y sumisión a la autoridad del Partido –el Angkar–, las ciudades fueron evacuadas, se abolió toda forma de propiedad, se suprimió el dinero para implantar una economía basada en el trueque. Quedaron proscritos el uso del teléfono, el correo, los automóviles, las bicicletas. Se exterminó a todos aquellos que supieran leer y escribir ya que esto representaba la forma más evidente de contaminación ideológica y lo que se buscaba era crear una sociedad basada en la pureza de los analfabetos. Bajo esas circunstancias, pocos se libraron de ese programa de exterminio. Hombres, mujeres y niños recibieron el mismo trato. Sólo sobrevivieron aquellos que lograron mostrar una docilidad ignorante y una absoluta adhesión a los ideales revolucionarios. No era de sorprender, pues, que en muchos casos la represión estuviera liderada por niños soldados.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando en 1979 las fuerzas vietnamitas invadieron Camboya, los campos estaban cubiertos con las osamentas humanas de más de 1,7 millones de víctimas del régimen. Treinta años después, es frecuente encontrarse con restos de huesos triturados, desenterrados por las lluvias intensas que caen sobre esa hermosa tierra.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;En la cárcel de Tuol Sleng los captores tenían como procedimiento sistemático fotografiar a sus víctimas al momento de su ingreso, antes de someterlas a todo tipo de vejámenes y finalmente asesinarlas. Resulta difícil, poniéndonos en la lógica de los verdugos, encontrar una explicación funcional para esa práctica perversa ya que los retratos eran anónimos y sólo eran identificados con un número que era colocado sobre la vestimenta. Si el torso estaba desnudo, éste se fijaba con un imperdible a la piel.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;Cuando miembros de la avanzada vietnamita entraron en Tuol Sleng, recién abandonado por sus verdugos, no sabían con qué se iban a encontrar ya que, aparte de la alambrada que rodeaba el recinto y cubría los pasillos de los edificios, no había ningún indicio que delatara el horror que día y noche se había vivido detrás de esos muros. En las antiguas aulas transformadas en celdas, entre los instrumentos de tortura, había rastros de sangre aún fresca en el suelo y cuerpos en estado de descomposición avanzada. En uno de los sótanos, se encontraron con filas de cadáveres de mujeres colgando de una barra de hierro. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://2.bp.blogspot.com/_dTjwe13jgMY/S7aMhqBfg8I/AAAAAAAAAM4/NBJyO9IjxEY/s1600/S-21_0188.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 400px; height: 397px;" src="http://2.bp.blogspot.com/_dTjwe13jgMY/S7aMhqBfg8I/AAAAAAAAAM4/NBJyO9IjxEY/s400/S-21_0188.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5455702508450055106" /&gt;&lt;/a&gt;   &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Finalmente, en una sala caótica, entre la documentación que los captores no alcanzaron a destruir, figuraba un voluminoso archivo fotográfico con cientos de rostros anónimos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por desgracia, no había ningún indicio que permitiera recabar información precisa sobre el destino final de cada una de esas personas. Un silencio ominoso cerraba la escena del crimen.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;Pero hay nombres que sí existen y perduran, los de los victimarios. Citaré sólo dos: Kaing Guek Eav (también conocido como camarada Duch), jefe de la policía secreta y comandante de Tuol Sleng, y Nhem En, fotógrafo oficial del recinto.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;La crueldad del camarada Duch no tenía límites y era temido por todos, incluidos sus pares, que procuraban no contrariar ninguna de sus órdenes. Desde joven se especializó en la construcción y administración de campos de concentración y con el tiempo sus métodos de tortura y asesinato se fueron refinando. Tuol Sleng es la culminación de su obra de muerte. En enero de 1979, ante el avance de las fuerzas vietnamitas sobre Pnom Penh, huyó hacia las junglas que tapizan la región oeste de Camboya, colindante con Tailandia. Durante dos décadas vivió con una falsa identidad y recién en mayo de 1999 fue desenmascarado y llevado ante la justicia. Diez años después ha concluido tan sólo la fase pericial del juicio llevado en su contra. Reconvertido a la fe cristiana, durante su comparecencia ante los tribunales se mostró como una persona arrepentida de su pasado pero olvidadiza de cualquier detalle específico que pudiera inculparlo mayormente. Eso sí, logró invalidar el testimonio de un presunto sobreviviente de Tuol Sleng alegando que no era tal ya que nadie había salido vivo de allí… “Las órdenes superiores eran claras y terminantes: Mátenlos a todos”.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;La carrera de Nhem En en el Jemer Rojo comenzó en 1970, a los 9 años, cuando fue reclutado en su pueblo como tamborilero en una banda revolucionaria itinerante. A los 16 años, según su propio decir, fue enviado a China para asistir a un curso de seis meses de fotografía. Eso le valdría un año después el “privilegio” de ser nombrado fotógrafo oficial en Tuol Sleng y posteriormente jefe de los seis fotógrafos destinados a dicho centro carcelario. “Soy sólo un fotógrafo, no sé nada”, le decía a los presos recién llegados, mientras retiraba las vendas de sus rostros y ajustaba el ángulo de sus cabezas. Pero él sabía que ese retrato era la antesala de la muerte. Nhem En se ha considerado siempre a sí mismo como un artista de la fotografía. Hoy, a sus 47 años, anda libre por el mundo, ya que los tribunales camboyanos consideraron que su participación en los crímenes de Tuol Sleng era tangencial y que él no hacía sino obedecer órdenes. Algunos de sus retratos han sido incluso exhibidos en prestigiosas galerías de artes de Estados Unidos.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;Pero su verdadera obra está exhibida en las paredes de Tuol Sleng, actualmente museo de la memoria del genocidio, donde los visitantes deben soportar la visión de miles de rostros desfilando silenciosamente ante sus ojos con la expresión incrédula de quien sabe que está pronto a morir.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://2.bp.blogspot.com/_dTjwe13jgMY/S7aHBndbUnI/AAAAAAAAAMo/1f06aa_QT_w/s1600/panel+foto+museo+con+reflejos.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 400px; height: 276px;" src="http://2.bp.blogspot.com/_dTjwe13jgMY/S7aHBndbUnI/AAAAAAAAAMo/1f06aa_QT_w/s400/panel+foto+museo+con+reflejos.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5455696460447961714" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mi destino se cruzó con uno de esos rostros hace treinta años hojeando una revista que relataba los horrores recién desvelados de Tuol Sleng.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;Era la imagen de una niña de cara redonda y dulce, de unos ocho o nueve años, vestida con una blusa-delantal arrugada pero con cada uno de sus botones en su ojal. La expresión de su rostro, enmarcado en unos cabellos negros bien peinados y sujetos tras las orejas, era de serenidad y de una cierta seriedad infantil. Su docilidad y su inteligencia parecían haberse aliado en ese cruento trance como un recurso instintivo de sobrevida. Le habían enseñado a ser obediente, pero también a sobrellevar las adversidades cotidianas de la pobreza. Muy probablemente, nunca antes en su vida había sido fotografiada. Este era un momento especial, había que pasar con éxito la prueba. Bien erguida frente a la cámara, los brazos contra su cintura y la mirada fija en el objetivo, no se movió hasta que el fotógrafo le indicó que lo hiciera. Fue su primer y su último retrato.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://3.bp.blogspot.com/_dTjwe13jgMY/S7aR0vRAYtI/AAAAAAAAANA/PetwrHxYXGU/s1600/Srey.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 400px; height: 356px;" src="http://3.bp.blogspot.com/_dTjwe13jgMY/S7aR0vRAYtI/AAAAAAAAANA/PetwrHxYXGU/s400/Srey.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5455708333832954578" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/32892599-9139452971864090960?l=caltobris.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://caltobris.blogspot.com/feeds/9139452971864090960/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=32892599&amp;postID=9139452971864090960' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/32892599/posts/default/9139452971864090960'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/32892599/posts/default/9139452971864090960'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://caltobris.blogspot.com/2010/04/la-nina-de-tuol-sleng-1.html' title='La niña de Tuol Sleng (1)'/><author><name>Cristóbal Santa Cruz</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15615534421538171945</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_dTjwe13jgMY/S-G1ErJ3haI/AAAAAAAAAXU/GL0CVkF1qe4/S220/CSC+Ritoque.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_dTjwe13jgMY/S7aMcI3DeCI/AAAAAAAAAMw/KIYAyAThZkw/s72-c/Tuol+Sleng+en+1979.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-32892599.post-8505432876441221810</id><published>2010-03-29T09:10:00.000-07:00</published><updated>2010-04-02T09:28:22.179-07:00</updated><title type='text'>Nothing about love - Un ala de noche</title><content type='html'>Dos discos de ALEJANDRO LAZO&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://4.bp.blogspot.com/_dTjwe13jgMY/S7DR-7xulgI/AAAAAAAAAME/Zz6ZGqwRIU4/s1600/Lazo.jpg"&gt;&lt;img style="cursor:pointer; cursor:hand;width: 248px; height: 400px;" src="http://4.bp.blogspot.com/_dTjwe13jgMY/S7DR-7xulgI/AAAAAAAAAME/Zz6ZGqwRIU4/s400/Lazo.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5454090027874031106" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;UNA CITA DIFERIDA&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Quince años es el plazo que se dio Alejandro Lazo para finalmente hacer públicas estas canciones. Este dato a nadie puede dejar indiferente, más aún en una época de inflación de la palabra y de voracidad mercantil en que el objeto artístico es puesto en circulación antes de haber siquiera sido concebido. A esta resistencia a la vorágine, que evita la sobreexposición, se agrega otra característica, más inherente a la obra: una poética de la austeridad y de la búsqueda del silencio, que encuentra su mejor resonancia en el encuentro íntimo, de tú a tú, con su público. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Liberado de la tensión que significa ser pública y formalmente un “artista”, Alejandro desarrolla un lenguaje prodigiosamente libre que se vale solo de su radar interno para discriminar lo que sirve o no sirve. Y en este material confluye un poderoso abanico de experiencias vitales, sonoras y literarias, superpuestas en capas geológicas a veces difícilmente discernibles. Joni Mitchell, Bob Dylan, se entrelazan con la mejor tradición trovadoresca latina y el pulso de la música brasileña. Destellos de una lectura personalísima del pop inglés se combinan con una exploración minimalista que lo acerca a ciertos autores doctos contemporáneos. Dejémosle a otros la ardua pesquisa…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entre las primeras canciones (en su gran mayoría de amor), que aún reflejan el purismo de la juventud, y el ciclo de Nothing about love, compuesto en el vientre de la bestia (Los Angeles, California), hay un evidente corte, una fisura. Lo que media entre un período y el otro son años de trashumancia, el encuentro/choque con la otra lengua (la lengua del otro), la crispación de los sueños, el endurecimiento de la voz. Pero es más que nunca la expresión soberana y tenaz de este siempre joven músico y poeta, que se yergue contra el cielo vacío, contra la ley, contra todos los mutiladores de sueños. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El desfase de años con que se nos presenta esta obra la transforma en una cita diferida. En ese sentido, nos retrotrae al momento luminoso de su gestación o, inversamente, la instala en este presente otro con todos sus acentos intactos, devolviéndonos, por el poder del arte y del corazón, algo que misteriosamente &lt;span style="font-style:italic;"&gt;nos&lt;/span&gt; pertenecía.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/32892599-8505432876441221810?l=caltobris.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://caltobris.blogspot.com/feeds/8505432876441221810/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=32892599&amp;postID=8505432876441221810' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/32892599/posts/default/8505432876441221810'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/32892599/posts/default/8505432876441221810'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://caltobris.blogspot.com/2010/03/blog-post_29.html' title='Nothing about love - Un ala de noche'/><author><name>Cristóbal Santa Cruz</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15615534421538171945</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_dTjwe13jgMY/S-G1ErJ3haI/AAAAAAAAAXU/GL0CVkF1qe4/S220/CSC+Ritoque.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_dTjwe13jgMY/S7DR-7xulgI/AAAAAAAAAME/Zz6ZGqwRIU4/s72-c/Lazo.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-32892599.post-6013100672529837121</id><published>2010-03-27T09:33:00.000-07:00</published><updated>2010-03-27T16:34:57.296-07:00</updated><title type='text'>Recomienzo</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://3.bp.blogspot.com/_dTjwe13jgMY/S66TwRfF_9I/AAAAAAAAAL0/dFAYeCbMw54/s1600/Van_Gogh_Twelve_Sunflowers.jpg"&gt;&lt;img style="cursor:pointer; cursor:hand;width: 322px; height: 400px;" src="http://3.bp.blogspot.com/_dTjwe13jgMY/S66TwRfF_9I/AAAAAAAAAL0/dFAYeCbMw54/s400/Van_Gogh_Twelve_Sunflowers.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5453458656329072594" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En el recomienzo de mi vida que se abre y se anuncia en este sábado de abril veintisiete, a un mes preciso que la tierra se sacudiera debajo de nuestros pasos dormidos, inauguro esta página expresando mi gratitud.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Agradezco la libertad de estar vivo entre los vivos, agradezco los afectos que corren por la sangre encendiendo todos los rincones del ser, agradezco la belleza perfecta de lo imperfecto, la estrella, la noche que con su tinta azul dibuja un día nuevo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y quiero expresar esta gratitud a través de los girasoles que mi hermano Vincent pintó con alegría desesperada para mí, para ti y para todos, sol de soles, fuerza lumínica llamada a encender hasta la más pobre semilla, esa que damos por perdida o por muerta... &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Gracias a ti, girasol, que en el momento en que la oscuridad me atenazaba el pecho y amenazaba con suprimirme te volteaste hacia mí y reencendiste con gesto simple la brasa antigua de mi vida.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/32892599-6013100672529837121?l=caltobris.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://caltobris.blogspot.com/feeds/6013100672529837121/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=32892599&amp;postID=6013100672529837121' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/32892599/posts/default/6013100672529837121'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/32892599/posts/default/6013100672529837121'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://caltobris.blogspot.com/2010/03/recomienzo.html' title='Recomienzo'/><author><name>Cristóbal Santa Cruz</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15615534421538171945</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_dTjwe13jgMY/S-G1ErJ3haI/AAAAAAAAAXU/GL0CVkF1qe4/S220/CSC+Ritoque.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_dTjwe13jgMY/S66TwRfF_9I/AAAAAAAAAL0/dFAYeCbMw54/s72-c/Van_Gogh_Twelve_Sunflowers.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-32892599.post-7422338951805128426</id><published>2007-12-02T10:17:00.001-08:00</published><updated>2007-12-06T03:29:36.796-08:00</updated><title type='text'>Metro Chabacano revisitado</title><content type='html'>&lt;em&gt;para Javier Alvarez&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;object width="425" height="355"&gt;&lt;param name="movie" value="http://www.youtube.com/v/qTA4nouHxjc&amp;rel=1"&gt;&lt;/param&gt;&lt;param name="wmode" value="transparent"&gt;&lt;/param&gt;&lt;embed src="http://www.youtube.com/v/qTA4nouHxjc&amp;rel=1" type="application/x-shockwave-flash" wmode="transparent" width="425" height="355"&gt;&lt;/embed&gt;&lt;/object&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Transitaba 33 años después, Javier, por la calzada Tlalpan con Pedro Miguel y Truchita, nos abríamos paso por la ciudad imposible que, sin embargo, seguía siendo el lugar posible de nuestros sueños, la calzada estaba húmeda como cuando tú y yo nos disfrazábamos de frac y paseábamos de noche por el zócalo con unas gardenias en la mano saludando transeúntes, leíamos a Paul Eluard con un fondo desgarrado de Archie Shepp y de Coltrane, México era una utopía y nosotros nos sentíamos parte de ella --transitaba 33 años después por Tlalpan y de pronto en mi ventana se cruzó inadvertidamente la estación de metro Chabacano y tu música irrumpió en la cabina del automóvil con la violencia más dulce, con la dulzura más violenta, somos música, pensé, estamos hechos de esa materia parecida al agua que comunica todo con todo, el sonido con el hambre, la luz con el tiempo, somos música que se desenvuelve sobre la palma interminable de nuestra mano, se lo dije a Pedro Miguel (Truchita ya dormía en su hombro) cuando la estación de metro Chabacano ya era solo un punto amarillo en el retrovisor, y el silencio que siguió fue el triunfo de tu música que aún resuena, querido Javier, al fondo de mi garganta&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/32892599-7422338951805128426?l=caltobris.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://caltobris.blogspot.com/feeds/7422338951805128426/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=32892599&amp;postID=7422338951805128426' title='1 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/32892599/posts/default/7422338951805128426'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/32892599/posts/default/7422338951805128426'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://caltobris.blogspot.com/2007/12/blog-post.html' title='Metro Chabacano revisitado'/><author><name>Cristóbal Santa Cruz</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15615534421538171945</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_dTjwe13jgMY/S-G1ErJ3haI/AAAAAAAAAXU/GL0CVkF1qe4/S220/CSC+Ritoque.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-32892599.post-7869389437262309516</id><published>2007-10-30T04:59:00.000-07:00</published><updated>2007-11-13T09:55:35.954-08:00</updated><title type='text'>Tumbas</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;a href="http://bp3.blogger.com/_dTjwe13jgMY/RzRHztjT5aI/AAAAAAAAAGU/1Ch1qaNmuOQ/s1600-h/Lachaise.bmp"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5130804829208438178" style="CURSOR: hand" alt="" src="http://bp3.blogger.com/_dTjwe13jgMY/RzRHztjT5aI/AAAAAAAAAGU/1Ch1qaNmuOQ/s400/Lachaise.bmp" border="0" /&gt;&lt;/a&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#ffffff;"&gt;dssds&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#ffffff;"&gt;sdsa&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;“Y me siento disperso como un muerto dentro de su tumba.”&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;br /&gt;Rainer Maria Rilke&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Cierta vez me contaron de un abuelito nonagenario y senil que tras enterrar a su esposa, también nonagenaria, declaró radiante a los familiares presentes, que aún enjugaban sus lágrimas: “&lt;em&gt;No hay nada mejor que un paseo por el cementerio para abrirte el apetito&lt;/em&gt;”. Esta anécdota un tanto negra revela, sin embargo, una verdad profunda: no hay nada mejor que probar un pequeño sabor de la muerte para devolvernos el apetito de vivir. Caminar por un cementerio es caminar sobre la franja delgada que separa la vida de la muerte. Avanzamos, envueltos en un silencio sordo, entre hileras de casas, quiero decir, de tumbas. Nos detenemos ante un nombre. Estiramos la mano y tocamos la fría piedra invocando la memoria del difunto. Sentimos su presencia, la pretérita ciertamente, pero también la materialidad de sus restos. Desciframos nombres, fechas, epitafios, invocaciones, sobre las que el tiempo ya también ha actuado, salimos con un paso más decidido, nos sumergimos en el bullicio de la ciudad, reconfortados de pertenecer a este mundo: los demás son los que mueren.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero los cementerios son también museos al aire libre donde se exhiben muertos célebres, huesarios míticos. Visitar sus tumbas es consumar la irresistible fantasía de una cita a solas con el genio o la musa, un momento de intimidad con aquellas figuras tan esquivas durante su paso por este mundo o simplemente inalcanzables en el tiempo y el espacio. Ahí están, al acance de nuestra mano, inamovibles en la muerte, esperándonos, esperándote, lector/lectora.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Un poco de historia&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Los cementerios son una invención bastante reciente, incluso en el mundo desarrollado. En el siglo XVIII una ciudad tan ilustre como París aún enterraba sus muertos en enormes fosas comunes que, con el pasar del tiempo, llegaron a contener millones de cadáveres amontonados sin más, los unos sobre los otros. Sólo las personas influyentes tenían derecho a ser enterradas dentro de las iglesias. Ocurrieron incluso accidentes desgraciados como cuando una casa entera se desmoronara por haber sido construida sobre este inestable humus humano. No fue necesario enterrar a sus moradores.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La pestilencia era intolerable, las epidemias proliferaban fruto de la intensa actividad apoptósica de los cuerpos a sólo escasos centímetros de la superficie. Finalmente, la autoridad resolvió confinar a los muertos en parques especialmente habilitados para este fin. Así nacieron los famosos cementerios parisinos de Montparnasse, Montmartre y Père-Lachaise, hoy lugares masivos de visita y peregrinación. Pero primero hubo que vaciar las fosas comunes y transportar las toneladas de osamentas a las galerías de unas antiguas canteras ubicadas en las afueras de la ciudad. La macabra mudanza duró dos años completos, de 1786 a 1788 (un año más tarde estallaría la Revolución y sobrevendría el Terror, con su prodigiosa máquina de muerte), y consistió en interminables procesiones que desfilaban a plena luz del día por las principales calles de la ciudad, a vista y paciencia del público.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Inicialmente, la aparición de los cementerios no tuvo una acogida muy entusiasta, especialmente en las clases altas que consideraban poco chic estar enterrado fuera de una iglesia y tener además que vivir (morir) en condominio con la servidumbre. Pero una hábil política de las autoridades, consistente en trasladar las cenizas de personajes ilustres, como Molière y La Fontaine, y erigirles llamativas tumbas en estos nuevos predios, junto a la concesión de espacios a perpetuidad, terminó por seducir a la élite social, que se apresuró a reservar en vida los mejores paños de tierra para sus futuros deudos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es así como se inicia una carrera frenética por poblar los nuevos camposantos con monumentos funerarios que compiten en megalomanía y a veces en mal gusto. Lo que alguna vez fueran predios verdes y frondosas arboledas se transforma lentamente en auténticas ciudades, con avenidas, plazas y calles. Algunas de sus tumbas y mausoleos familiares, auténticas mansiones, son la más elocuente negación de aquella sentencia de San Pedro que rezaba “&lt;em&gt;abandonarás este mundo tal como llegaste a él&lt;/em&gt;”. En realidad se trata de no abandonarlo o, en el peor de los casos, de hacerlo, pero mucho más rico y famoso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A diferencia de las fosas comunes, que, como ya se dijo, eran macabras e insalubres y, por ende, su visita era prohibida, los flamantes cementerios se transformaron en lugar de recogimiento, paseo de día domingo, exorcismo cuando no abiertamente de voyerismo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Visita a los cementerios&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mi afición por los cementerios se remonta a muchos años. De niño, mi padre me llevó en varias oportunidades al Cementerio General de Santiago de Chile. Fue mi primer contacto con ese mundo de ultratumba. Mi padre caminaba con paso firme por las avenidas que de pronto se transformaban en calles y luego en estrechos pasadizos entre las lápidas. Cuando llegábamos frente a la tumba del deudo cuya memoria él venía a honrar, la conversación se interrumpía abruptamente. El rostro de mi padre adquiría una expresión crispada, desencajada, que nosotros interpretábamos como que él se encontraba en línea directa con Dios. De pronto, sin previo aviso, se volteaba y volvía aceleradamente sobre sus pasos. Nosotros corríamos detrás de él aprovechando de vez en cuando las inesperadas oportunidades que nos ofrecía este marmóreo parque de entretenciones.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El Cementerio General de Santiago es un hermoso espacio cívico del siglo XIX que de alguna forma emula a sus pares europeos. Lo volví a visitar recientemente y lo que más me llamó la atención fue la cantidad de tumbas desmoronadas o en lastimosa condición producto de la acción sucesiva de los movimientos telúricos que abundan en el país. Las tumbas individuales no retuvieron mi atención, ni siquiera aquellas que albergan a personajes destacados de nuestra historia republicana, pero no pude contener mi emoción ante la galería de nichos del sindicato de zapateros de Chile… Víctor Jara también tiene su nicho en la zona más populárica del cementerio y de su tumba brotan siempre flores frescas.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;a href="http://bp2.blogger.com/_dTjwe13jgMY/RzRHldjT5ZI/AAAAAAAAAGM/NP7qgq_GdZo/s1600-h/2.bmp"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5130804584395302290" style="CURSOR: hand" alt="" src="http://bp2.blogger.com/_dTjwe13jgMY/RzRHldjT5ZI/AAAAAAAAAGM/NP7qgq_GdZo/s400/2.bmp" border="0" /&gt;&lt;/a&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;em&gt;Tumba de Víctor Jara&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-size:85%;color:#ffffff;"&gt;as&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Nunca olvidaré la visita al claustro de un antiguo monasterio en Castilla la Vieja, en el que estaban arrumbadas miles de calaveras. En la pared una leyenda rezaba más o menos así: “&lt;em&gt;Visitante, como miras yo miraba, como me ves, te verás&lt;/em&gt;”. Después de esa reconfortante sentencia fuimos invitados a pasar a una salita contigua donde se vendían souvenirs.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;El cementerio Père-Lachaise&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El Père-Lachaise de París es uno de los cementerios que reúne a la mayor cantidad de celebridades. Comparten este hermoso espacio figuras tan dispares como Apollinaire, Miguel Angel Asturias, Balzac, Maria Callas, Chopin, Eloísa y Abelardo, Paul Eluard, Max Ernst, Jim Morrison, Modigliani, Yves Montand y Simone Signoret (enterrados en una misma tumba), Edith Piaf, Oscar Wilde, entre muchos otros.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Wilde, que vivió sus últimos años en un hotel parisino, descansa en un portentoso sarcófago soportado por una esfinge. La obra fue encargada por una de sus acaudaladas admiradoras. Al parecer, la inminencia de la muerte no intimidó para nada al escritor irlandés. Fiel a su proverbial sentido del humor, le habría confesado a un amigo que fue a visitarlo a su habitación en el Hotel d’Alsace, días antes de su muerte: “&lt;em&gt;Mi papel mural y yo tenemos un duelo a muerte. O sobrevive él o yo&lt;/em&gt;”. Sobrevivió el papel mural –hasta hoy.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;a href="http://bp0.blogger.com/_dTjwe13jgMY/RzRHR9jT5YI/AAAAAAAAAGE/H9I6Ze_7T50/s1600-h/3.bmp"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5130804249387853186" style="CURSOR: hand" alt="" src="http://bp0.blogger.com/_dTjwe13jgMY/RzRHR9jT5YI/AAAAAAAAAGE/H9I6Ze_7T50/s400/3.bmp" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;em&gt;Tumba de Oscar Wilde&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;En otro extremo del parque se encuentra la tumba de Jim Morrison, líder y vocalista de The Doors. Cuando visitamos su tumba en 1981 había un busto tamaño natural del cantante que descansaba sobre una lápida cubierta de graffitis. Una pareja de jóvenes desgreñados improvisaba un picnic al pie de la tumba. Mientras ella pelaba un huevo duro, el rasgaba unos acordes en su guitarra. Diez años después, volvimos al mismo lugar. El busto había sido robado y la lápida antigua reemplazada por otra más clásica, con inscripciones en un lenguaje polinésico que no pude descifrar. Un tumulto de personas rodeaba la tumba y un guardia armado –probablemente asignado al lugar después del hurto del busto y de las protestas de los familiares de los moradores vecinos que habían visto las lápidas depredadas o transformadas en panegíricos de dudoso gusto– se encargaba, de mala manera, de mantener a raya a los visitantes. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;a href="http://bp0.blogger.com/_dTjwe13jgMY/RzRHJ9jT5XI/AAAAAAAAAF8/g-JlUaRkDls/s1600-h/4.bmp"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5130804111948899698" style="CURSOR: hand" alt="" src="http://bp0.blogger.com/_dTjwe13jgMY/RzRHJ9jT5XI/AAAAAAAAAF8/g-JlUaRkDls/s400/4.bmp" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Tumba de Jim Morrison&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Caso notable es el de Victor Noir, seudónimo de Yvan Salmon, periodista republicano muerto a los 22 años de un balazo que le profirió Pierre Bonaparte, primo pendenciero de Napoleón III. Aun cuando la versión oficial señala que se trató de una muerte accidental producto de una riña política, se dice que Noir había cosechado muchos enemigos por su condición de infatigable mujeriego y que el mismísimo Pierre B. lo había sorprendido arando en zurco ajeno. Su muerto causó una enorme conmoción en el pueblo de París, que ya estaba harto de vivir bajo la bota de los Bonaparte. Al entierro concurrieron 100 mil personas, cifra inusitada para la época.&lt;br /&gt;Los restos del malogrado periodista fueron trasladados al Père-Lachaise. Su tumba esculpida en bronce nos muestra a Victor Noir tal como lucía tras el disparo: el cuerpo tendido en el suelo, la boca abierta, las manos distendidas, el sombrero a sus pies. El detalle que concita la mayor atención del público y que es objeto de culto supersticioso es la llamativa protuberancia del pantalón en la zona de los genitales. Se dice que quien quiera consumar un sueño de amor o de fertilidad debe acariciar el miembro del caballero y éste se cumplirá. De ahí el particular brillo que exhibe dicha zona.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;a href="http://bp1.blogger.com/_dTjwe13jgMY/RzRG9NjT5WI/AAAAAAAAAF0/xs9wT24nvfc/s1600-h/5.bmp"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5130803892905567586" style="CURSOR: hand" alt="" src="http://bp1.blogger.com/_dTjwe13jgMY/RzRG9NjT5WI/AAAAAAAAAF0/xs9wT24nvfc/s400/5.bmp" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Tumba de Victor Noir&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Finalmente, en una de las lomas del parque se halla la tumba de Eloísa y Abelardo, amantes prohibidos del siglo XII, cuyos restos descansan en una capilla abierta acariciada por frondosos castaños. Ambos personajes están tendidos sobre la lápida, con su atuendo monacal, las manos en actitud de rezo y los ojos puestos en el cielo. Pero detrás de esa serenidad piadosa se esconde una historia trágica, que ha hecho soñar a generaciones enteras: la de un prelado y prestigioso profesor de teología en París –Abelardo– que seduce a su muy joven alumna –Eloísa– y que luego de varios episodios novelescos que incluyen el desenmascaramiento de esta relación secreta, el intento de Abelardo de contener el escándalo y reparar la afrenta casándose con la joven, pero para luego confinarla en un monasterio, la castración de Abelardo como acto de venganza de la familia de Eloísa, la reclusión definitiva de ambos en apartados monasterios desde donde sostendrán una singular correspondencia en la que la mujer, ya por entonces abadesa, le confiesa su irreductible amor y le reprocha al hombre el no haber sabido corresponderla; él evade este poderoso llamado, invitándola a sublimar este sentimiento en un amor superio –el de Dios– que, augura, los unirá para toda la eternidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;a href="http://bp3.blogger.com/_dTjwe13jgMY/RzRGztjT5VI/AAAAAAAAAFs/SDL5rxB8esg/s1600-h/6.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5130803729696810322" style="CURSOR: hand" alt="" src="http://bp3.blogger.com/_dTjwe13jgMY/RzRGztjT5VI/AAAAAAAAAFs/SDL5rxB8esg/s400/6.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;em&gt;Tumba de Eloísa y Abelardo&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Así las cosas, la tumba del Père-Lachaise nos brinda las dos facetas de esta singular pareja, unidas por un borde de fuego: por una parte, se nos aparece como una lección ejemplar de continencia y de sublimación trascendente; por otra, no menos fuerte, evoca, en la unión física de esas cenizas, de ese &lt;em&gt;polvo enamorado&lt;/em&gt; la insistencia de un deseo que, más allá de la vida y de la muerte, no cesa de desear.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Cementerio de Montparnasse&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;El otro gran cementerio de París –el Montparnasse– alberga también a muchas figuras ilustres, tales como Baudelaire (enterrado, como Dios manda con su señora madre), Samuel Beckett (solíamos verlo con su baguette debajo del brazo por el bulevar Raspail), Marguerite Duras, Serge Gainsbourg, Ionesco, Man Ray, Jean-Paul Sartre y Simone De Beauvoir (que no compartieron piso en vida, pero sí en la eternidad), Tristan Tzara, Julio Cortázar. ¡Cortázar! Estuvimos el día de su entierro, en una mañana fría con sol. El larguísimo féretro avanzó por la avenida fúnebre, y se detuvo ante la fosa abierta donde lo esperaba su compañera de los últimos años, Carole Dunlop, que le fue arrebatada tempranamente. Con ella vivió y escribió la odisea de “los argonautas de la cosmopista”. Lo acompañaba una multitud de cronopios desconsolados que empuñaban claveles rojos. Se rumorea que incluso asistió el propio Cortázar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;a href="http://bp1.blogger.com/_dTjwe13jgMY/RzRGlNjT5UI/AAAAAAAAAFk/hRLrb3705fo/s1600-h/7.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5130803480588707138" style="CURSOR: hand" alt="" src="http://bp1.blogger.com/_dTjwe13jgMY/RzRGlNjT5UI/AAAAAAAAAFk/hRLrb3705fo/s400/7.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;em&gt;Tumba de Julio Cortázar y Carol Dunlop&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;César Vallejo, que había profetizado que moriría “&lt;em&gt;en París con aguacero, un día del cual tengo ya el recuerdo&lt;/em&gt;” también comparte residencia en este parque, pero su tumba, al igual que su vida, es remota, secreta, improbable. Pocos son los que han logrado dar con su lápida ubicada en una zona en la que las tumbas están dispuestas en interminables hileras paralelas, como si los muertos hubieran sido preparados para una sesión de desnudos con Tunick.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;a href="http://bp1.blogger.com/_dTjwe13jgMY/RzRGfNjT5TI/AAAAAAAAAFc/jREr82CHEyY/s1600-h/8.bmp"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5130803377509492018" style="CURSOR: hand" alt="" src="http://bp1.blogger.com/_dTjwe13jgMY/RzRGfNjT5TI/AAAAAAAAAFc/jREr82CHEyY/s400/8.bmp" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;em&gt;César Vallejo, tal vez ante su futura tumba&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Muertos perdidos o destruidos&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Vine a descubrir la palabra cenotafio en Viena. Designa a los monumentos erigidos a los muertos in absentia. Son levantados en honor a aquellos muertos célebres cuyos cuerpos fueron desaparecidos o se volatilizaron en algún momento, como Juana de Arco o Saint-Exupéry, o aquellos que, pese a su celebridad, no pudieron pagar su propio entierro y acabaron en fosas comunes, como nuestro hermano Mozart.&lt;br /&gt;En el cementerio de San Marx de Viena, pese a la invitación que me hacía el hermoso parque a recorrerlo, sólo quise detenerme en el lugar en el que presumiblemente se ubicaba la fosa comunal en la fue depositado el cuerpo de Wolfgang Amadeus aquella mañana del 5 de diciembre de 1791. Imposible no sentir entre los dedos el olor de madera de una sus melodías.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;a href="http://bp2.blogger.com/_dTjwe13jgMY/RzRGWdjT5SI/AAAAAAAAAFU/-F0p4tfRCMU/s1600-h/9b.bmp"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5130803227185636642" style="CURSOR: hand" alt="" src="http://bp2.blogger.com/_dTjwe13jgMY/RzRGWdjT5SI/AAAAAAAAAFU/-F0p4tfRCMU/s400/9b.bmp" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;C&lt;span style="font-size:85%;"&gt;enotafio de Wolfgang Amadeus Mozart&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Federico García Lorca también tiene su cenotafio en Barranco de Víznar, pequeña localidad ubicada en las cercanías de Granada. Una rústica escultura de piedra, levantada al pie de un olivo, recuerda el lugar donde el poeta fue fusilado la noche del 19 de agosto de 1936, junto a un maestro y dos toreros anarquistas. Al despedirnos del lugar, brindamos con unas limonadas frías en su memoria.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;a href="http://bp3.blogger.com/_dTjwe13jgMY/RzRGOtjT5RI/AAAAAAAAAFM/Tfk-FUJ-5g4/s1600-h/10.bmp"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5130803094041650450" style="CURSOR: hand" alt="" src="http://bp3.blogger.com/_dTjwe13jgMY/RzRGOtjT5RI/AAAAAAAAAFM/Tfk-FUJ-5g4/s400/10.bmp" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;em&gt;Cenotafio de Federico García Lorca&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;Volviendo a Mozart, en el cementerio de San Sebastián, en Salzburgo, se encuentra una joyita histórica: la tumba de Constanza Weber, esposa de Mozart, que le sobrevivió casi 50 años, casándose en segundas nupcias con un gran admirador del músico, Georg Nikolaus von Nissen. No por nada la tumba reza así: “&lt;em&gt;Constanza von Nissen witwe (viuda de) MOZART&lt;/em&gt;”. Pero la afición mozartiana del marido lo llevó aún más lejos: dispuso que las cenizas del padre del músico, Leopoldo Mozart, fueran colocadas en la misma tumba, entregando así al ex suegro y a la ex nuera a un incesto perpetuo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Muertos con vista al mar&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tres poetas chilenos disputaron la hegemonía de las letras nacionales a lo largo del siglo XX: Neruda, Huidobro y Parra. Los dos primeros están muertos y descansan, según su propia voluntad, frente al oceáno Pacífico. Pero al parecer ni la inmensidad del mar es un espacio compartible para estos tres patriarcas. Neruda instaló sus cuarteles de invierno en el balneario de Isla Negra y pidió ser enterrado en ese lugar (y así se hizo 20 años después de su muerte, ya que originalmente la dictadura militar dictaminó que debía ser enterrado en un discreto nicho en Santiago), Huidobro hizo lo propio en Cartagena (hoy, un balneario popular y maravillosamente decadente, pero antaño refugio de la más rancia aristocracia chilena, de la que Huidobro provenía). Nicanor Parra, que aún goza de una envidiable salud a sus 90 años, está instalado en un balneario contiguo a Isla Negra, llamado Las Cruces, esperando (sin prisas) la muerte. Tres mares territoriales para tres grandes egos que no parecen tener cabida juntos en esta larga y angosta franja de tierra llamada Chile.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;a href="http://bp3.blogger.com/_dTjwe13jgMY/RzRGBtjT5QI/AAAAAAAAAFE/Lqvbvu4WXOc/s1600-h/12.bmp"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5130802870703351042" style="CURSOR: hand" alt="" src="http://bp3.blogger.com/_dTjwe13jgMY/RzRGBtjT5QI/AAAAAAAAAFE/Lqvbvu4WXOc/s400/12.bmp" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Tumba de Vicente Huidobro&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Hermanados en la muerte&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Al final de sus memorias, Simone de Beauvoir sentencia con una frase lapidaria, si me permito la expresión, lo que significa para ella la muerte de su compañero de toda la vida, Jean Paul Sartre: “&lt;em&gt;Así como la vida no nos separó, su muerte no nos unirá&lt;/em&gt;”. Pero, al parecer, sus deudos no lo vieron tan así, pues la enterraron, pocos años después, junto al filósofo, en el cementerio de Montparnasse. Ese gesto sólo se explica por la necesidad que tenemos los vivos de apaciguar en nuestra imaginación la radical ruptura que significa la muerte, de exorcisar ese horror vacuis del que hablaba Aristóteles. Y lo cierto es que funciona.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Apaciguadora entonces resulta la compañía que Theo Van Gogh le sigue brindando a su atribulado hermano Vincent por los siglos de los siglos en el pequeño cementerio de Auvers-sur-Oise. Durante años atendió a distancia las necesidades materiales y espirituales del pintor –todo ello ha quedado registrado en una de las correspondencias (hermosa palabra) más memorables. Apaciguadora y hermosa es la contiguidad en las islas Marquesas de las tumbas del gran cantautor Jacques Brel, que vivió sus últimos años en ese paraíso perdido, y del visionario Paul Gauguin, que desembarcara un siglo antes con sus pinceles y pigmentos en esa residencia definitiva, huyendo, según su propio decir, del “&lt;em&gt;horror económico&lt;/em&gt;”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;a href="http://bp2.blogger.com/_dTjwe13jgMY/RzRFcdjT5PI/AAAAAAAAAE8/RacONwLfE8w/s1600-h/13.bmp"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5130802230753223922" style="CURSOR: hand" alt="" src="http://bp2.blogger.com/_dTjwe13jgMY/RzRFcdjT5PI/AAAAAAAAAE8/RacONwLfE8w/s400/13.bmp" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Tumbas de Vincent y Theo Van Gogh&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Los otros son los que te entierran&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Cuando llegue nuestra hora, correremos una suerte parecida a la de la mayoría de los muertos que nos precedieron: no tendremos potestad alguna sobre nuestro cadáver. Seremos despedidos de este mundo de acuerdo al sentir y parecer de nuestros representantes legales, a la imaginación y voluntad de nuestros sepultureros. Los vivos seguirán muriendo y los muertos vivirán para siempre “&lt;em&gt;que nunca la misma muerte / se oyó decir que murió&lt;/em&gt;” (Quevedo).&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/32892599-7869389437262309516?l=caltobris.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://caltobris.blogspot.com/feeds/7869389437262309516/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=32892599&amp;postID=7869389437262309516' title='5 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/32892599/posts/default/7869389437262309516'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/32892599/posts/default/7869389437262309516'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://caltobris.blogspot.com/2007/10/tumbas.html' title='Tumbas'/><author><name>Cristóbal Santa Cruz</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15615534421538171945</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_dTjwe13jgMY/S-G1ErJ3haI/AAAAAAAAAXU/GL0CVkF1qe4/S220/CSC+Ritoque.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://bp3.blogger.com/_dTjwe13jgMY/RzRHztjT5aI/AAAAAAAAAGU/1Ch1qaNmuOQ/s72-c/Lachaise.bmp' height='72' width='72'/><thr:total>5</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-32892599.post-3505609400998613052</id><published>2007-10-11T14:17:00.000-07:00</published><updated>2007-10-18T04:19:05.511-07:00</updated><title type='text'>Política, tabaco y melancolía</title><content type='html'>&lt;div align="center"&gt;&lt;a href="http://bp1.blogger.com/_dTjwe13jgMY/Rw6Tnmif1MI/AAAAAAAAADs/HWremw_4RLI/s1600-h/poema.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5120192134936253634" style="CURSOR: hand" alt="" src="http://bp1.blogger.com/_dTjwe13jgMY/Rw6Tnmif1MI/AAAAAAAAADs/HWremw_4RLI/s400/poema.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;para Pedro Miguel&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;/div&gt;&lt;p&gt;Juramos reencontrarnos en 25 años, exactamente el 1 de enero del 2000 a las 00 horas en Bruselas, al pie de la tumba del soldado desconocido. Nadie acudió a la cita. Ni Javier, ni Sophie, ni Dominique, ni yo. Ni, por cierto, Pedro Miguel.&lt;br /&gt;Yo había aterrizado en el D.F. dos años antes de aquella promesa, proveniente de Chile, donde acabábamos de estrenar dictadura militar. Vine a conocer a Pedro Miguel (que para ese entonces se hacía llamar Manuel) en los patios del Instituto Tecnológico, donde se paseaba a la hora del recreo con su figura imponente y una barba sempiterna de dos semanas que le daba un aire de guerrillero en misión urbana. Pero cuando lo abordabas te dabas cuenta que la vía armada no era lo suyo, no podía serlo, porque se hacía demasiadas preguntas y porque acarreaba siempre debajo del brazo lecturas individualistas/desviacionistas/sensualistas. Por él conocí a autores como Pedro Mir (“&lt;em&gt;Es que hay columnas de mármol impetuoso no rendidas al/ tiempo / y pirámides absolutas erigidas sobre las civilizaciones / que no pueden resistir la muerte de ciertas mariposas&lt;/em&gt;”), Luis Cardoza y Aragón, y redescubrí, a través del timbre de su voz, al gordo y magnético Neruda y al flaco y magnéticoVallejo, que él recitaba con un fondo invisible de huayno.&lt;br /&gt;Fueron sólo dos años de estadía común antes de una nueva diáspora, pero nuestra amistad quedó sellada con el fuego de la adolescencia.&lt;br /&gt;En los años siguientes recibí periódicamente, con el enigmático remitente de “Barranca del Muerto”, cartas, paquetitos endiablados, insólitas cintas en las que me leía sus cartas a medida que las escribía en una máquina de escribir. Era como si su escritura quisiera siempre permanecer cerca de su voz.&lt;br /&gt;Vendió un auto y con ese dinero se dejó caer sorpresivamente en Barcelona, acompañado de una mujer y cargado de inéditos y autoediciones. Y luego lo perdí, se perdió, lo perdió la tierra. Le escribí este réquiem, en el que citaba algunos versos suyos, poema extrañamente dedicado a otro amigo que tenía algo de doble suyo y que deambulaba por el barrio gótico de Barcelona.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;strong&gt;RÉQUIEM PARA UN HABITANTE VIVO DE LA TIERRA&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tú me recuerdas aquel otro&lt;br /&gt;que bramaba en su lengua antigua&lt;br /&gt;los rezos y las bombas&lt;br /&gt;o se asomaba amarillento, llamándote&lt;br /&gt;al inmenso contenido de sus brazos:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se fue, lo perdí,&lt;br /&gt;lo perdió la tierra.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Llegas con ese olor de diciembres&lt;br /&gt;y de sílabas silvestres y de orquídeas&lt;br /&gt;que reclama para sí el cansancio.&lt;br /&gt;Tienes el don de la tierra que, larga, calla,&lt;br /&gt;y la risa crédula del espacio que avientas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tú me recuerdas aquel otro&lt;br /&gt;que llegó de espaldas, llorando,&lt;br /&gt;con ruido mundial pero tenazmente solo,&lt;br /&gt;afectuoso como un pan bajo la lluvia,&lt;br /&gt;silenciado por tanto humo,&lt;br /&gt;tanto duele, tanto andar&lt;br /&gt;su noche de espesa muerte infantil, cuarenta pasos&lt;br /&gt;y ninguna parte.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Era suave como pluma de rinoceronte (se fue),&lt;br /&gt;como el miedo su mejilla,&lt;br /&gt;era dulce con la hora que lo ansiaba,&lt;br /&gt;pero desesperaba de los ojos cagados,&lt;br /&gt;del hambre y del asfalto&lt;br /&gt;y mordía despacio los sonidos viudos&lt;br /&gt;de su máquina de escribir.&lt;br /&gt;Atropellado por el motivo (lo perdí) y el límite,&lt;br /&gt;Atrincherado en los santos cuarteles del dolor,&lt;br /&gt;lo perdió la tierra.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y en el desorden de las llegadas, la última,&lt;br /&gt;la tuya, me trae ese polvo, esa mirada&lt;br /&gt;hacia las distancias lluviosas,&lt;br /&gt;hacia los mares que no tuve,&lt;br /&gt;hacia los eternos temas de la derrota,&lt;br /&gt;hacia los muertos que se agitan en nosotros&lt;br /&gt;y se resisten a morir.&lt;br /&gt;Luminoso y doliente, me traes el recuerdo&lt;br /&gt;de aquel difunto de París,&lt;br /&gt;de México, de Piladelphia,&lt;br /&gt;que tocó con creces su rincón solitario,&lt;br /&gt;su sed pacífica de cuerpos, antes de sucumbir&lt;br /&gt;en una habitación hacinada, olvidado por sus libros,&lt;br /&gt;sus incendios, acariciado por el abuelo magnolio y la cuchara,&lt;br /&gt;su cuchara ¡lamparita de afectos, hermana!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me recuerdas aquel otro&lt;br /&gt;que llegó de espaldas, llorando,&lt;br /&gt;y que llorando, la última vez&lt;br /&gt;que se acercó a nuestro encuentro&lt;br /&gt;(el cansancio goteaba sobre su amor y su cansancio)&lt;br /&gt;me dijo, con un bramido casi blanco de su garganta:&lt;br /&gt;“&lt;em&gt;ya no importa lo que ella haga, me va a herir&lt;/em&gt;”&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;br /&gt;Tras un prolongado silencio, tras la cita fallida de Bruselas, tras idas y venidas, parejas e hijos, resurgió inesperadamente Pedro Miguel en la pantalla de mi computador. Extraño reencuentro con el rústico hermano.&lt;br /&gt;Nos volvimos a ver, en suelo mexicano, nos volvimos a perder.&lt;br /&gt;Y ahora estamos enredados en este juego de ventanas y espejos que es un blog, sacudiendo fantasmas y tratando de ponerle luz y enjundia al presente. La red informática ha comprimido el mundo como el fuelle de un acordeón, transformándonos en &lt;em&gt;no-lifers&lt;/em&gt; (“sin-vida”), anulando las distancias físicas que nos daban una dimensión tangible y entrañable del planeta. Lo único que puede salvarnos de la globalización es volver a recorrer el mundo como siempre se hizo, con nuestras piernas, sintiendo en el propio cuerpo las distancias que hemos recorrido y salvado. Yendo al encuentro de la mano amiga.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Vamos a México.&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/32892599-3505609400998613052?l=caltobris.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://caltobris.blogspot.com/feeds/3505609400998613052/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=32892599&amp;postID=3505609400998613052' title='2 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/32892599/posts/default/3505609400998613052'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/32892599/posts/default/3505609400998613052'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://caltobris.blogspot.com/2007/10/blog-post.html' title='Política, tabaco y melancolía'/><author><name>Cristóbal Santa Cruz</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15615534421538171945</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_dTjwe13jgMY/S-G1ErJ3haI/AAAAAAAAAXU/GL0CVkF1qe4/S220/CSC+Ritoque.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://bp1.blogger.com/_dTjwe13jgMY/Rw6Tnmif1MI/AAAAAAAAADs/HWremw_4RLI/s72-c/poema.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-32892599.post-5451623319926912699</id><published>2007-10-09T13:09:00.000-07:00</published><updated>2007-10-11T06:25:16.683-07:00</updated><title type='text'>Un momento para Verónica</title><content type='html'>&lt;a href="http://bp3.blogger.com/_dTjwe13jgMY/RwvgQ2if1KI/AAAAAAAAADc/LtqG-h_cU7g/s1600-h/DSCN0706.JPG"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5119431981559436450" style="CURSOR: hand" alt="" src="http://bp3.blogger.com/_dTjwe13jgMY/RwvgQ2if1KI/AAAAAAAAADc/LtqG-h_cU7g/s400/DSCN0706.JPG" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;strong&gt;EL ESPEJO DE UN MOMENTO - Paul Éluard&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;(traducción mía personalísima)&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Disipa el día,&lt;br /&gt;Muestra a los hombres las imágenes sin apariencia,&lt;br /&gt;Priva a los hombres de toda distracción,&lt;br /&gt;Es duro como la piedra, la piedra informe,&lt;br /&gt;La piedra del movimiento y de la vista,&lt;br /&gt;Y su brillo es tal&lt;br /&gt;Que todas las armaduras, todas las máscaras&lt;br /&gt;Revelan su falacia.&lt;br /&gt;Lo que la mano tomó desdeña tomar la forma de la mano,&lt;br /&gt;Lo que fue comprendido ya no existe,&lt;br /&gt;El pájaro se confundió con el viento,&lt;br /&gt;El cielo con su verdad,&lt;br /&gt;El hombre con su realidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Tu cabellera de naranjas en el vacío del mundo&lt;br /&gt;En el vacío de los cristales llenos de silencio&lt;br /&gt;Y de sombra donde mis manos desnudas buscan todos tus reflejos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La forma de tu corazón es quimérica&lt;br /&gt;Y tu amor se asemeja a mi deseo perdido&lt;br /&gt;Oh suspiros de ámbar, sueños, miradas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero no siempre has estado conmigo. Mi memoria&lt;br /&gt;Permanece oscura de haberte visto venir&lt;br /&gt;Y partir. El tiempo se vale de palabras como el amor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las luces dictadas a la luz constante y pobre pasan conmigo todas las esclusas de la vida. Reconozco las mujeres a flor de sus cabellos, de sus pechos y de sus manos. Ellas no recuerdan la primavera, palidecen hasta quedar sin aliento.&lt;br /&gt;Y tú, te ocultabas como una espada en la derrota, te inmovilizabas, orgullo, sobre el vasto rostro de una diosa despectiva y enmascarada. Brillante de amor, fascinabas al universo ignorante.&lt;br /&gt;Cogí tu mano y, desde entonces, ebrio de lágrimas, beso por ti todo el espacio abandonado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Tu boca de labios de oro no está en mí para reír&lt;br /&gt;Y tus palabras de aureola tienen un sentido tan perfecto&lt;br /&gt;Que en mis noches de años, de juventud y de muerte&lt;br /&gt;Escucho vibrar tu voz en todos los ruidos del mundo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En esta alba de seda donde vegeta el frío&lt;br /&gt;La lujuria en peligro añora el sueño,&lt;br /&gt;En las manos del sol todos los cuerpos que despiertan&lt;br /&gt;Tiemblan ansiosos de recobrar su corazón.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Recuerdos de bosque verde, neblina en que me hundo&lt;br /&gt;He cerrado mis ojos en mí, soy tuyo,&lt;br /&gt;Toda mi vida te escucha y no puedo destruir&lt;br /&gt;Los terribles placeres que tu amor me crea.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Ella es –pero solo es a medianoche cuando los pájaros blancos han cerrado sus alas sobre la ignorancia de las tinieblas, cuando la hermana de las miríadas de perlas ha ocultado sus dos manos en su cabellera muerta, cuando el triunfador se complace en sollozar, harto de sus devociones a la curiosidad, viril y brillante armadura de lujuria. Ella es tan dulce que transformó mi corazón. Me atemorizaban las grandes sombras que tejen los tapices del juego y los vestidos, me atemorizaban las contorsiones del sol al atardecer, las irrompibles ramas de los confesionarios donde mujeres dormidas nos esperan.&lt;br /&gt;Oh busto de memoria, error de forma, líneas ausentes, llama extinta en mis ojos cerrados, estoy ante tu gracia como un niño en el agua, como un ramo de flores en un gran bosque. Nocturno, el universo se mueve en tu calor y las ciudades de antaño tienen gestos de calle más delicados que el espino, más penetrantes que la hora. La tierra, a lo lejos, se quiebra en sonrisas inmóviles, el cielo envuelve la vida: un nuevo astro del amor se alza por doquier –es todo, no hay más pruebas de la noche.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/32892599-5451623319926912699?l=caltobris.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://caltobris.blogspot.com/feeds/5451623319926912699/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=32892599&amp;postID=5451623319926912699' title='1 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/32892599/posts/default/5451623319926912699'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/32892599/posts/default/5451623319926912699'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://caltobris.blogspot.com/2007/10/un-momento-para-vernica.html' title='Un momento para Verónica'/><author><name>Cristóbal Santa Cruz</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15615534421538171945</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_dTjwe13jgMY/S-G1ErJ3haI/AAAAAAAAAXU/GL0CVkF1qe4/S220/CSC+Ritoque.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://bp3.blogger.com/_dTjwe13jgMY/RwvgQ2if1KI/AAAAAAAAADc/LtqG-h_cU7g/s72-c/DSCN0706.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-32892599.post-9103719117391706716</id><published>2007-10-05T05:41:00.000-07:00</published><updated>2007-10-05T20:33:29.911-07:00</updated><title type='text'>PAX AMERICANA (extractos)</title><content type='html'>&lt;a href="http://bp2.blogger.com/_dTjwe13jgMY/RwYxS2if1GI/AAAAAAAAAC8/L55glu3uEqo/s1600-h/pax.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5117832226500760674" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://bp2.blogger.com/_dTjwe13jgMY/RwYxS2if1GI/AAAAAAAAAC8/L55glu3uEqo/s400/pax.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Escrito en California entre los años 1987 y 1990, PAX AMERICANA recoge algo de la tradición literaria &lt;em&gt;on the road&lt;/em&gt;, pero constituye sobre todo una superposición de viajes/escrituras, un ejercicio de miradas, meandro poético en la inexorable linealidad de la autopista.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;em&gt;En / el lento raconto / la precisión del paisaje contrasta con mi improbable / presencia / Pálido en la velocidad escucho / el&lt;/em&gt; sotto voce &lt;em&gt;de los / muertos que labran el suave / beso de amoníaco / En el siempre lento raconto..&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;p&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;p align="justify"&gt;&lt;br /&gt;..la velocidad como único sedante. Cuando las palabras, tus palabras, son arrojadas, inertes, en la vorágine, la sangre es una deriva infernal. Salimos al amanecer, 95 millas por hora y aún no era dios. La serpiente escamada nos arrojó en un haz de luces. Atrás dejábamos los restos de una ciudad, herida crujiente que el transhumante lleva consigo en la palma. La velocidad y la miseria del tiempo.&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Y ahora este desierto sin fin que atravesar, llanura salpicada de acentos cromados y febriles.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Realidad desaparecida bajo los pies. ¿Hacia dónde huir? Hacia delante necesariamente –fuga a pura pérdida.&lt;br /&gt;Toda detención significaría la necesidad de nombrar; voltearnos hacia atrás nos quemaría los ojos. Pero vi en el retrovisor mi imagen destrozada, el fruto pudriéndose en la lengua, el cielo caído sobre la no-mano.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En cada habitación de motel, una pantalla y una biblia. La noche es el día es la noche. Esta es la nueva/vieja profecía: perdurará sin tregua sobre esta tierra soleada la violencia de dientes de leche, las especies suicidadas dejarán tras de sí nudos irrompibles de silencio, vosotros seguiréis perfectamente informados.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Cruzando el Bay Bridge hacia el este, pasados los astilleros militares, los galpones rayados WE’RE NOT AMERICANS, WE’RE PROLETARIANS / FACTORY: JAIL gritan al sol vacilante de la mañana. Una pedrada sin nombre expulsa al intruso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Luto de la metáfora, júbilo de la distancia salvada. Una sonora carcajada detiene lo escrito.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El cuerpo tatuado para una guerra –aquí, ahora, hermano. Contra el veneno de la palabra, la palabra como antídoto.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Narciso no perece en las agua de su espejo, sino desfigurado tras la máscara de fuego. Monstruo irreconocible, derrama lágrimas sobre las ruinas de una soledad que se ha vuelto inmunda.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;MUST EXIT: Llamar, he llamado. Pero es un caos de voces (mías) lo que mi lengua ha proferido. Esa ausencia/exceso de palabras o la desmesura de este territorio es lo que le confiere una cualidad única para el olvido.&lt;br /&gt;En la desnuda, pero en la desnuda región, cuando te asalta el hambre/neuronas quemadas: lloré sollocé ante la vista de este insólito país.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;MUST EXIT: la inexorabilidad de las líneas de la autopista. Aquello que no circula deber ser expulsado, auto-suprimirse.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/32892599-9103719117391706716?l=caltobris.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://caltobris.blogspot.com/feeds/9103719117391706716/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=32892599&amp;postID=9103719117391706716' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/32892599/posts/default/9103719117391706716'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/32892599/posts/default/9103719117391706716'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://caltobris.blogspot.com/2007/10/escrito-en-california-entre-los-aos.html' title='PAX AMERICANA (extractos)'/><author><name>Cristóbal Santa Cruz</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15615534421538171945</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_dTjwe13jgMY/S-G1ErJ3haI/AAAAAAAAAXU/GL0CVkF1qe4/S220/CSC+Ritoque.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://bp2.blogger.com/_dTjwe13jgMY/RwYxS2if1GI/AAAAAAAAAC8/L55glu3uEqo/s72-c/pax.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-32892599.post-6876452733982167632</id><published>2007-10-01T11:10:00.000-07:00</published><updated>2007-10-01T12:18:04.655-07:00</updated><title type='text'>Cifrado</title><content type='html'>&lt;em&gt;Espejo iridiscente, escalinatas que descienden bajo el líquido espejo en llamas, una puerta entreabierta meciéndose en el fondo del lago, dejando entrever cada vez una expresión distinta de la cifra.&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es la cifra que asoma bajo la piedra&lt;br /&gt;La cifra de arena&lt;br /&gt;La cifra de la primera vez&lt;br /&gt;La cifra de la cantidad no revelada&lt;br /&gt;La cifra de la cosecha del abismo&lt;br /&gt;La cifra de la escasez sobre la abundancia&lt;br /&gt;La cifra caduca que le ladra al viento&lt;br /&gt;La cifra de mi muerte improbable&lt;br /&gt;La cifra que enruidece la espera&lt;br /&gt;La cifra del soldado que huye de un ejército&lt;br /&gt;La cifra del ejército que huye de un soldado&lt;br /&gt;La cifra del mar, antes de su partida&lt;br /&gt;La cifra finita de tus cabellos infinitos&lt;br /&gt;La cifra fosilizada en la temperatura de tu voz&lt;br /&gt;La cifra del segundo que liberó tu corazón&lt;br /&gt;La cifra del más acá absoluto&lt;br /&gt;La cifra besando un testamento ya frío&lt;br /&gt;La cifra callada que pasa de mano en mano&lt;br /&gt;La cifra encontrada una vez, perdida tres veces&lt;br /&gt;La cifra sexuada que recorre las venas de la ciudad&lt;br /&gt;La cifra de la música en el bolsillo del ciego&lt;br /&gt;La cifra de lágrimas aquí ungida, ahí sobre la pequeña torre&lt;br /&gt;La cifra de la ley en su cataclismo interior&lt;br /&gt;La cifra del naufragio nocturno, sin testigos más que ellos mismos&lt;br /&gt;La cifra de los que naufragaron y por ende se salvaron&lt;br /&gt;La cifra de lo dicho, atada al zapato del sordo&lt;br /&gt;La cifra de los dientes arrancados por la Historia&lt;br /&gt;La cifra de la defecación universal&lt;br /&gt;La cifra olvidada que vuelve a por su deuda&lt;br /&gt;La cifra quemada en su raíz, pero que sin embargo florece&lt;br /&gt;La cifra quemada en su raíz, que no florece, pero sin embargo da frutos&lt;br /&gt;La cifra que hiere por su cordura&lt;br /&gt;La cifra de mi vida sin mí, viniendo hacia mí, purificándome&lt;br /&gt;La cifra del esclavo y su lucha contra la cifra&lt;br /&gt;La cifra roja, hija de la necesidad&lt;br /&gt;La cifra inconclusa&lt;br /&gt;La cifra cómica y sangrienta&lt;br /&gt;La cifra ambigua y feroz&lt;br /&gt;La cifra enterrada bajo tu lengua&lt;br /&gt;La cifra materna&lt;br /&gt;La cifra que ha pacientemente ardido&lt;br /&gt;La cifra trizando tu caparazón de cicuta&lt;br /&gt;La cifra encriptada en semillas de éxtasis&lt;br /&gt;La cifra que amarra las gotas del invierno&lt;br /&gt;La cifra de todo lo que baja por tu sangre&lt;br /&gt;La cifra idéntica de tu sangre!&lt;br /&gt;La cifra vencida por el amor&lt;br /&gt;La cifra en el sol&lt;br /&gt;La cifra escrita con la salsa de los muertos&lt;br /&gt;La cifra de labios de neón en el hotel Rodwaldt&lt;br /&gt;La cifra de Eloísa en la cima del volcán&lt;br /&gt;La cifra del buen Jesús en la emboscada humana&lt;br /&gt;La cifra de Gwyneth y su cuerpo lleno de ojos&lt;br /&gt;La cifra trémula de Jehanne incubando el fuego&lt;br /&gt;La cifra de Adán, tendiéndole un teléfono ensangrentado a Eva&lt;br /&gt;La cifra insomne del viejo Holan devorando un caballo en su escritorio&lt;br /&gt;La cifra de la hija del obispo y su amante, el urólogo&lt;br /&gt;La cifra del asesino que escondió el cadáver y fue canonizado&lt;br /&gt;La cifra del condenado que, al momento de morir, escupió una llave&lt;br /&gt;La cifra del que fue y aún es porque su música fue escuchada&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La cifra masticada en silencio por el poeta&lt;br /&gt;La cifra del poeta y su impronunciable nombre&lt;br /&gt;La cifra del poeta que fue el último en hablar&lt;br /&gt;La cifra del poeta vencido por su propia fuerza&lt;br /&gt;La cifra del poeta que partió a por semillas&lt;br /&gt;La cifra &amp;shy;—pero dónde habita el poeta&lt;br /&gt;La cifra fractal de las horas, después del tiempo&lt;br /&gt;La cifra de todo lo que no se volverá costumbre&lt;br /&gt;La cifra de lo que no alcanzarás nunca con tu cuerpo&lt;br /&gt;La cifra de los besos que no fueron dados&lt;br /&gt;La cifra indómita, amor, de tu larga herida&lt;br /&gt;La cifra madura de la tormenta&lt;br /&gt;La cifra del adiós (que no ha de repetirse)&lt;br /&gt;La cifra que desborda el escrito&lt;br /&gt;La cifra abandonando el poema&lt;br /&gt;La cifra pulverizándose en lo verdeazul&lt;br /&gt;La cifra que&lt;br /&gt;Es la cifra&lt;br /&gt;De QUÉ&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/32892599-6876452733982167632?l=caltobris.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://caltobris.blogspot.com/feeds/6876452733982167632/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=32892599&amp;postID=6876452733982167632' title='8 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/32892599/posts/default/6876452733982167632'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/32892599/posts/default/6876452733982167632'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://caltobris.blogspot.com/2007/10/me-dices-que-tu-nombre-quiere-decir.html' title='Cifrado'/><author><name>Cristóbal Santa Cruz</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15615534421538171945</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_dTjwe13jgMY/S-G1ErJ3haI/AAAAAAAAAXU/GL0CVkF1qe4/S220/CSC+Ritoque.jpg'/></author><thr:total>8</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-32892599.post-7417969202131398696</id><published>2007-10-01T11:08:00.001-07:00</published><updated>2007-10-01T11:16:58.841-07:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;a name="OLE_LINK1"&gt;COMÍ UN PEDACITO de la muerta a la salida del templo &lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Y sobre la mesa sin migas pusieron suavemente&lt;br /&gt;El mantel para la última cena a la que no asistiremos&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pusieron luz ahí donde había estado la muerta&lt;br /&gt;Que ahora era sólo un hueco que acaso temblaba&lt;br /&gt;Guardaron las flores que reían nerviosas&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y cuando el doctor firmó la sentencia, la ley&lt;br /&gt;Ya se había cumplido bajo la tierra y en el cielo vacío&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La muerta lloraba como llora la muerte&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/32892599-7417969202131398696?l=caltobris.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://caltobris.blogspot.com/feeds/7417969202131398696/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=32892599&amp;postID=7417969202131398696' title='1 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/32892599/posts/default/7417969202131398696'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/32892599/posts/default/7417969202131398696'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://caltobris.blogspot.com/2007/10/com-un-pedacito-de-la-muerta-la-salida_01.html' title=''/><author><name>Cristóbal Santa Cruz</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15615534421538171945</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_dTjwe13jgMY/S-G1ErJ3haI/AAAAAAAAAXU/GL0CVkF1qe4/S220/CSC+Ritoque.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-32892599.post-1934624859842954842</id><published>2007-10-01T10:14:00.000-07:00</published><updated>2007-11-13T09:56:17.902-08:00</updated><title type='text'>Por qué Mozart</title><content type='html'>&lt;a href="http://www.blogger.com/www.eclac.cl"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5116420457865663490" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://bp2.blogger.com/_dTjwe13jgMY/RwEtTGif1AI/AAAAAAAAACM/4ViwoZ4_cV0/s320/mozart3.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;a href="http://bp0.blogger.com/_dTjwe13jgMY/RwEsNmif0_I/AAAAAAAAACE/QBczjS_BxO8/s1600-h/mozart3.jpg"&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;"Resulta extraño sentir que después de Mozart todo se desaceleró bruscamente en el ruido, el furor, la pesadez o la batahola. Ciertamente ha habido una aceleración de la Historia, pero ésta ha ocurrido sobre un fondo de estupor, de torpeza. En nuestra vida actual, la velocidad está por doquier salvo en las mentes. En la época de Wolfgang era al revés. Se viajaba en diligencia, proliferaban los prejuicios, se vivía aún en la inmensa provincia, la nobleza, salvo raras excepciones, no imaginaba los cambios que se avecinaban, pero el hervidero sensual y neuronal estaba ahí presente, la inteligencia brotaba por los dedos y las gargantas. El humanoide actual es un armazón electrónico con cabeza blanda. La punta del siglo XVIII, en cambio, es un pájaro espiritual con animalidad de seda y acero. "&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Misterioso Mozart, de &lt;em&gt;Philippe Sollers&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/32892599-1934624859842954842?l=caltobris.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://caltobris.blogspot.com/feeds/1934624859842954842/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=32892599&amp;postID=1934624859842954842' title='1 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/32892599/posts/default/1934624859842954842'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/32892599/posts/default/1934624859842954842'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://caltobris.blogspot.com/2007/10/por-qu-mozart.html' title='Por qué Mozart'/><author><name>Cristóbal Santa Cruz</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15615534421538171945</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_dTjwe13jgMY/S-G1ErJ3haI/AAAAAAAAAXU/GL0CVkF1qe4/S220/CSC+Ritoque.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://bp2.blogger.com/_dTjwe13jgMY/RwEtTGif1AI/AAAAAAAAACM/4ViwoZ4_cV0/s72-c/mozart3.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-32892599.post-4911415752530549560</id><published>2007-10-01T05:53:00.000-07:00</published><updated>2007-10-01T10:29:08.529-07:00</updated><title type='text'>René Char: la herida más cercana al sol</title><content type='html'>&lt;a href="http://bp2.blogger.com/_dTjwe13jgMY/RwDypWif08I/AAAAAAAAABs/PD0DuI6452s/s1600-h/1111.bmp"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5116355968931713986" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://bp2.blogger.com/_dTjwe13jgMY/RwDypWif08I/AAAAAAAAABs/PD0DuI6452s/s400/1111.bmp" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;em&gt;&lt;br /&gt;En el centenario del nacimiento de René Char (1907-1988), Francia y el mundo se vuelcan nuevamente sobra la prodigiosa obra de este poeta cuya partida pareció marcar el fin de un linaje de patriarcas en las letras francesas.&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nacido en 1907 en L’Isle-sur-Sorgue, pequeño pueblo del sur de Francia, René Char rara vez abandonó la vida silenciosa y campestre que enmarcaría su obra. Su poesía, de fuertes apetitos terrenales, fue tributaria de la transparencia del paisaje. Sin embargo, dos hechos externos marcaron su desarrollo, confiriéndole definitiva complejidad: la experiencia surrealista y la lucha en la Resistencia contra los nazis.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Paul Éluard lo introdujo en el grupo de André Breton. Colaboró con ellos desde 1930 hasta la guerra civil española, y el resultado fue la aparición de una escritura magnética que evidencian libros como Molino primero y sobre todo El martillo sin amo, posteriormente musicalizado por Pierre Boulez. Pero cansado de los excesos de la escritura automática y del onirismo, Char se volcó, con otros de su generación, en la tragedia de España. A André Breton le escribe: “&lt;em&gt;Las cosas me han vuelto más apto para confiar en aquellos en cuyo fondo subsisten, murientes, los fuegos de la búsqueda y de la dignidad humana&lt;/em&gt;”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En 1941, con su patria invadida y ante la inminencia de su detención por la Gestapo, Char se integra a la Resistencia. De esos años de suplicio y pavor surgió un libro clave para su generación, Hojas de Hipnos, escrito en forma de diario de guerra y donde aúna magistralmente la crónica del combate con la reflexión y la imaginación libre del poeta: “&lt;em&gt;El esfuerzo del poeta apunta a transformar viejos enemigos en leales adversarios&lt;/em&gt;”, escribe. Y más lejos, un aforismo que lo hará célebre: “&lt;em&gt;La lucidez es la herida más cercana al sol&lt;/em&gt;”. El libro cierra con una afirmación solar de la vida, sea cual sea el costo: “&lt;em&gt;En nuestras tinieblas no hay un lugar para la belleza, todo el lugar es para la belleza&lt;/em&gt;”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Desilusionado por el desvanecimiento del espíritu libertario tras la guerra y la vuelta al viejo orden, Char se retiró a su Vaucluse natal, apartado de toda actividad pública. “&lt;em&gt;De omisión en omisión y de sospecha en dolor, el poeta es lo contrario de un dinasta; es un jornalero, de todos el más irresoluto y distante, y como eterizado en lo implacable&lt;/em&gt;”. Toda su obra de madurez está escrita desde una “serenidad crispada” y se reconcentra en lo que Maurice Blanchot llamó la esencia del poema.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Su amistad estrecha con muchos pintores de la posguerra (Matisse, Braque, Picasso, Giacometti, Lam) favorecería en él una mirada privilegiada sobre ese arte. El mismo pintaba sobre piedras y otros materiales que cogía al azar, y si se interesó en la pintura fue porque, como decía su viejo maestro Heráclito, ella “no afirma ni niega sino que da a ver”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A casi veinte años de la partida del autor de Furor y misterio y La palabra en archipiélago, el juicio sobre su obra es dividido. Algunos toman claramente distancia de su escritura aforística, reprochándole su tono oracular y grave. Otros, en cambio, se sienten atraídos y reconfortados por la robustez de su verso y el vuelo de su canto, que no son sino la expresión de su confianza en los poderes de la palabra. Pero lo cierto es que nadie debería prescindir del diálogo íntimo con esta portentosa obra, que representa la “herencia sin testamento” de un gran poeta que habitó, con mucha altura y los pies sobre la tierra, su siglo. Escuchémoslo ahora en su propia voz: “&lt;em&gt;Dadles de nuevo lo que no está presente en ellos./ Volverán a ver cómo el grano se encierra en la espiga y se agita sobre la hierba./ Enseñadles, de la caída al vuelo, los doce meses de su rostro./ Amarán el vacío de su corazón hasta el deseo siguiente;/ porque nada naufraga o se complace en las cenizas;/ y quien sabe ver cómo la tierra alcanza su fruto/ no se conmueve ante el fracaso aunque lo haya perdido todo&lt;/em&gt;”.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/32892599-4911415752530549560?l=caltobris.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://caltobris.blogspot.com/feeds/4911415752530549560/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=32892599&amp;postID=4911415752530549560' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/32892599/posts/default/4911415752530549560'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/32892599/posts/default/4911415752530549560'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://caltobris.blogspot.com/2007/10/ren-char-la-herida-ms-cercana-al-sol.html' title='René Char: la herida más cercana al sol'/><author><name>Cristóbal Santa Cruz</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15615534421538171945</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_dTjwe13jgMY/S-G1ErJ3haI/AAAAAAAAAXU/GL0CVkF1qe4/S220/CSC+Ritoque.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://bp2.blogger.com/_dTjwe13jgMY/RwDypWif08I/AAAAAAAAABs/PD0DuI6452s/s72-c/1111.bmp' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-32892599.post-4431184941755533193</id><published>2007-09-29T17:27:00.000-07:00</published><updated>2007-10-01T10:35:47.376-07:00</updated><title type='text'>Caravaggio - Sangre en el ojo</title><content type='html'>&lt;a href="http://bp3.blogger.com/_dTjwe13jgMY/RwDpPmif07I/AAAAAAAAABk/xxHwaY11KiQ/s1600-h/FlagelaciÃ³n+de+Cristo.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5116345630945432498" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://bp3.blogger.com/_dTjwe13jgMY/RwDpPmif07I/AAAAAAAAABk/xxHwaY11KiQ/s400/Flagelaci%C3%B3n+de+Cristo.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;“No tengo padres”, exclama Michelangelo Merisi, &lt;em&gt;Il Caravaggio&lt;/em&gt;, cuando su hermano Battista, tutor del joven adolescente huérfano, se presenta, años después, en Roma para interceder en uno de los muchos juicios que se llevan en su contra por ofensas públicas y hechos de sangre. Experiencia de la orfandad que se tornará en su vida posterior libertad altiva. Que exaltará el pincel. Y la espada. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;* &lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Se dice que Caravaggio pintaba al “espejo”, es decir que se valía de dicho instrumento para conseguir un efecto de concentración en el modelo y en el lienzo, difícilmente alcanzable para el ojo humano. Su abandono del tonalismo imperante en aquel entonces en aras de un luminismo de sello muy personal forma parte de una estrategia teatral –unos dirán, cinematográfica– que delimita el campo de la acción a la vez que potencia dramáticamente los rasgos esenciales (gestos, torsos, exclamaciones) de la escena. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;* &lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Si retengo la escena de Caravaggio lanzando su plato de alcachofas al rostro del camarero de una hostería “porque éste no le contestó en la debida forma si estaban preparadas al aceite o a la mantequilla” es sobre todo por la proximidad casi física de los olores que me devuelven al personaje y a la escena con asombrosa fidelidad. Aparte de la devoción que profeso por esas enigmáticas verduras. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;* &lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;A la vez que escenifica y exalta, desacraliza su objeto y su arte. Lo primero es oficio; lo segundo, pulsión. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;*&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Esos cuerpos martirizados, esas cabezas tronchadas (el Bautista, Goliath, Holofernes) que hilvanan toda la obra de Caravaggio. Gesto clásico de la violencia. Las carnes flageladas, abiertas, alcanzan en ese momento de suplicio un rasgo de perfección que magnetiza y fascina. Desde su deliberada inconsecuencia, el artista congela ahí la escena, resaltando la virilidad del gesto que suprime, la carga erótica del suplicio. Pero Eros no perdura: después vendrá, inevitable, la caída, el irrepresentable desorden de la muerte. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;*&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;em&gt;David Borghese&lt;/em&gt;. Al igual que Mishima atravesado por las flechas del martirio de San Sebastián, Caravaggio se autoinmola, encarnando la figura degollada de Goliat que exhibe, el ceño fruncido, el joven David. La (propia) humillación es una estación inevitable para el busca siempre un sabor más fuerte. ¿Pero quién no ha soñado con asistir a su propia muerte? &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;*&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Si Caravaggio retoma el arte de la representación de un Miguel Angel es para utilizarlo con finalidades propias, transformándolo en un teatro vivo, voluptuoso y cruel. Corona truhanes, viste de fina seda a los asiduos de las tabernas y de Piazza Navona, los disfraza de santos y verdugos. El instante contra la Historia, el momento tangible y dubitativo contra el escamoteo del pasado y el espejismo del futuro. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;*&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Flagelación de Cristo&lt;/em&gt;. El torso de Jesús aparece desnudo, aún intocado, puro bulto de luz. Ellos sujetan los brazos, preparan el cuerpo para el suplicio. Traspasando el objeto, entrando en la materia. Mientras Cézanne espía manzanas desde todos los ángulos de la luz y Van Gogh deambula alucinado en el laberinto con luna de sus trigales, Caravaggio plasma cuerpos toda la noche. Su sed no mengua, el alba lo descubre exhausto de deseo. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;*&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;“&lt;em&gt;Lost in a Roman wilderness of pain&lt;/em&gt;” (Jim Morrison). Que hable la leyenda: Michelangelo Merisi desembarca en Roma hacia 1591, sin referencias ni dinero. Años de penuria y búsqueda. La peste que azota la ciudad lo envía al Ospedale della Conzolazione, donde eran tratados los criados de las posadas. Habita la calle (“se le ve siempre acompañado por un joven, Bartolomé, que le lleva la espada”. En aquellos años pinta varios (auto)retratos de Baco, figuras masculinas que aúnan la sensualidad y la arrogancia. A estos cuadros, sucederá, de manera casi definitiva, una lectura novelesca de las Escrituras, con rostros y olores de la Roma de los tiempos de la Contrarreforma. Protagoniza varios duelos de sangre: es herido y enjuiciado repetidamente. Pese al escándalo y al revuelo que causan sus lienzos, la Iglesia compra. En 1606, durante una riña pública hiere mortalmente a uno de sus contendientes. Esta vez huye definitivamente de la ciudad, dirigiéndose hacia Malta, luego Nápoles, luego Porto Arcole, donde es alcanzado por su propio destino. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;*&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;¿Dónde están? Pregunta que nos hacemos ante los retratos que nos brinda la fotografía y que el arte de Caravaggio torna milagrosamente presentes. ¿Qué fue de aquel hombre de semblante tosco que ayudó, que ayuda a Lázaro a incorporarse o de aquella muchacha de trenzas recogidas que solloza junto a la Virgen dormida? ¿Dónde estás tú, Lena, María de Magdal, ragazza de Piazza Navona “&lt;em&gt;che é donna di Michelangelo&lt;/em&gt;”, que insistentemente vuelves con aceite reídor? &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;*&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;La predilección por lo negro. Las apariciones. Así como el blanco enceguece y espanta la presencia, el negro propicia la cita, la llegada de la sangre. En ese limbo se sitúan los personajes de Caravaggio: se les ve saliendo y entrando en la zona oscura, vacilan entre la noche de monstruos preñada y el rayo divino que los secuestra. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;*&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Ninguna diferencia, misma solemnidad, en el fasto de la corte y el harapiento con su sol mordaz sobre los dientes. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;*&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Tentación moderna: el pastiche, lo ecléctico. Así esta imagen nocturna, entrevista, soñada: Karavaggio, Plaza Real, Barcelona 198…: “&lt;em&gt;Me herí yo mismo con la espada al caerme por estas calles. No sé dónde ocurrió y no había nadie presente. Nada más puedo decir&lt;/em&gt;.” &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;* &lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Transgredir, herir, ir hacia lo rojo de la médula! &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="center"&gt;*&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Y al final de esa vida azarosa, pero prodigiosamente vidente, el sol de Nápoles, la luz como un cuchillo definitivo, esa fiebre del mediodía ardiendo sobre la playa, demonio vertical en la hora señalada. Un cupido de plumas oxidadas se adentra en la habitación donde alguien –ese doble, ese eterno otro– sostiene la cabeza de Michelangelo Merisi aún tibia, furiosa. Afuera –él lo sabía– espera una multitud sedienta de venganza. ECCE HOMO, ROGAD POR NOSOTROS!&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt; &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Barcelona, 1987 – Santiago 2007&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/32892599-4431184941755533193?l=caltobris.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://caltobris.blogspot.com/feeds/4431184941755533193/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=32892599&amp;postID=4431184941755533193' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/32892599/posts/default/4431184941755533193'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/32892599/posts/default/4431184941755533193'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://caltobris.blogspot.com/2007/09/caravaggio-sangre-en-el-ojo.html' title='Caravaggio - Sangre en el ojo'/><author><name>Cristóbal Santa Cruz</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15615534421538171945</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_dTjwe13jgMY/S-G1ErJ3haI/AAAAAAAAAXU/GL0CVkF1qe4/S220/CSC+Ritoque.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://bp3.blogger.com/_dTjwe13jgMY/RwDpPmif07I/AAAAAAAAABk/xxHwaY11KiQ/s72-c/Flagelaci%C3%B3n+de+Cristo.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-32892599.post-3289598071898353783</id><published>2007-09-29T15:45:00.000-07:00</published><updated>2007-09-30T12:53:59.853-07:00</updated><title type='text'>Elogio de la toxina</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;"Desconfío de los que no beben alcochol", declaró cierta vez Anthony Burgess, autor de la profética novela "La naranja mecánica". El escritor, cuya afición a los brevajes espiritosos era noticia cotidiana, falleció, eso sí, de cirrosis hepática, al igual que su padre, madre, esposa e incluso su pequeño can, con el cual solía compartir los fondos de vaso de whisky. El pobre cachorrito se volvió progresivamente adicto al escocés &lt;em&gt;not blended&lt;/em&gt;, que aprendió a discriminar del resto de los whiskies con una habilidad sorprendente.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Al margen de los resultados desastrosos de la dieta del escritor inglés y su familia, lo cierto es que su sentencia es un prodigioso bofetón a los inquisidores &lt;em&gt;urbis et orbe&lt;/em&gt; que se han propuesto la misión de salvar a humanidad de su afán autodestructor.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Hablar de drogas no es fácil porque nos topamos de entrada con el problema de acotar el término. En aras del tiempo y el espacio de esta nota me limitaré a aventurar que la droga es una designación general del lenguaje que apunta a cualquier fenómeno de exceso y adicción. Visto así, noas encontramos con que todo es potencialmente droga y que la clave del asunto está en legalizar algunas y condenar otras con todas las penas del infierno.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;En efecto, cada cultura ha oficializado y promovido algún tipo de droga mayor (por no hablar de los pequeños vicios privados que, al igual que los insectos, constituyen de lejos la especie más numerosa) a la vez que ha condenado hábitos que en otras latitudes serían considerados aceptables. Así, si usted es sorprendido en Marraketch tomando alcohol en la vía pública, puede ser candidato serio a conocer en carne propia el rigor de la ley islámica, siendo que ese mismo país tolera y hasta cierto punto promueve el consumo de haschish. Un habitante medio de Oklahoma City sin duda verá en el vino la expresión misma del demonio y sin embargo, consume alegremente toneladas anuales de cerveza mientras ve misa por televisión. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;El problema es sencillo: lo que nos escandaliza es la droga de los demás. Nuestras drogas oficiales -alcohol, café, sexo, velocidad, internet, blog- son funcionales al sistema y, por ende, promovidas por éste. Y el sujeto-objeto del deseo es presa fácil de estas invitaciones. Se sabe, la vida es tediosa y al final del camino, más encima, nos espera la muerte, cortándose las uñas. ¿Cómo resistirse?&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Todas las especies en todas las latitudes buscan alcanzar estados alterados de conciencia. Lo peces lo consiguen embriagándose con burbujas de oxígeno que producen las corrientes marinas, los niños con su interminables piruetas.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;El argumento oficial para condenar una droga es su supuesto carácter nocivo para la salud. Conmueve tanta consideración y altruismo de parte de los que nos gobiernan. Pero la contradicción es flagrante, insostenible entre ese discurso y el sinfín de drogas blandas oficiales que a diario nos invitan a morir de muerte lenta -el trabajo, por no nombrar más que una.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;El llamado de la droga es poderoso porque evidencia en un solo instante hipercondensado el ciclo completo de la vida: combustión-desecho-muerte, transformándolo en una visión. Y en nuestro cuerpo (mientras la salud nos acompañe) sólo que da la toxina como una pequeña huella de esa fugaz visión. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;La toxina es el producto visible del trabajo de la vida, obrando a través de nuestro cuerpo, en nuestro cuerpo.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/32892599-3289598071898353783?l=caltobris.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://caltobris.blogspot.com/feeds/3289598071898353783/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=32892599&amp;postID=3289598071898353783' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/32892599/posts/default/3289598071898353783'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/32892599/posts/default/3289598071898353783'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://caltobris.blogspot.com/2007/09/arde-santiago.html' title='Elogio de la toxina'/><author><name>Cristóbal Santa Cruz</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15615534421538171945</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_dTjwe13jgMY/S-G1ErJ3haI/AAAAAAAAAXU/GL0CVkF1qe4/S220/CSC+Ritoque.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-32892599.post-7515783057309358414</id><published>2007-09-28T06:06:00.000-07:00</published><updated>2007-09-30T12:39:18.018-07:00</updated><title type='text'>BUSCO PIANO</title><content type='html'>&lt;a href="http://bp3.blogger.com/_dTjwe13jgMY/Rvz8vmif00I/AAAAAAAAAAM/eSOF7I9xw6M/s1600-h/perzina_128c_lg.jpg"&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Busco piano extraviado en la memoria de mis dedos. Ha sido avistado en una azotea de París, en el teatro municipal de Tlacotalpan (le faltaban cuatro dientes y cojeaba) y en una habitación de Santiago de Chile, junto a una vieja edición subrayada de los últimos poemas de Vicente Huidobro y un maletín erróneamente atribuido al Che Guevara. Cualquier información...&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/32892599-7515783057309358414?l=caltobris.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://caltobris.blogspot.com/feeds/7515783057309358414/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=32892599&amp;postID=7515783057309358414' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/32892599/posts/default/7515783057309358414'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/32892599/posts/default/7515783057309358414'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://caltobris.blogspot.com/2007/09/b.html' title='BUSCO PIANO'/><author><name>Cristóbal Santa Cruz</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15615534421538171945</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_dTjwe13jgMY/S-G1ErJ3haI/AAAAAAAAAXU/GL0CVkF1qe4/S220/CSC+Ritoque.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-32892599.post-114677933854692604</id><published>2007-09-28T06:02:00.000-07:00</published><updated>2007-10-01T10:33:20.377-07:00</updated><title type='text'>Aquel imperturbable cuello</title><content type='html'>&lt;a href="http://bp3.blogger.com/_dTjwe13jgMY/RwEqcWif0-I/AAAAAAAAAB8/zsltP0e5REE/s1600-h/kaede.bmp"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5116417318244570082" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://bp3.blogger.com/_dTjwe13jgMY/RwEqcWif0-I/AAAAAAAAAB8/zsltP0e5REE/s400/kaede.bmp" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;em&gt;(estampa de &lt;/em&gt;Ran&lt;em&gt;, de Akiro Kurozawa)&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Cuando Lady Kaede vio que su envejecido suegro, el señor Hidetora, jefe del clan de los Ichimonji y antaño verdugo de toda su familia, procedía al reparto de su reino entre sus tres hijos, pensó que el momento soñado de la venganza había llegado. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Primero alentó a su marido contra el padre y luego contra los restantes hermanos, a sabiendas que ellos heredaban la misma crueldad, la que no tardarían en poner al servicio de su codicia. El primero en caer en la contienda fue el odiado esposo: ella rápidamente urdió una estratagema para unirse al hermano vencedor. Exigió de éste, asentando así su absoluta autoridad, que le trajera, envuelta en sal, la cabeza de su legítima esposa. Sutil como el más destilado de los venenos, enredó al ejército de su casa en una contienda que jamás se podría haber ganado, dejando que las lanzas fraticidas devastaran el dividido reino. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Fue sólo entonces cuando desde el diezmado clan se levantó con perplejo horror una espada tronchando aquel imperturbable cuello. Pero era demasiado tarde. El enemigo ya se había hecho fuerte en el bastión en llamas. Sobre el lienzo blanco de la cámara nupcial reía la sangre de Lady Kaede. Su trazo espectacular y seco cerraba –telón bermejo– la escena original del crimen. Herida orgullosa que aguardó paciente tras unas lágrimas nunca lloradas.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/32892599-114677933854692604?l=caltobris.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://caltobris.blogspot.com/feeds/114677933854692604/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=32892599&amp;postID=114677933854692604' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/32892599/posts/default/114677933854692604'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/32892599/posts/default/114677933854692604'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://caltobris.blogspot.com/2007/09/aquel-imperturbable-cuello-japn-siglo.html' title='Aquel imperturbable cuello'/><author><name>Cristóbal Santa Cruz</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15615534421538171945</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_dTjwe13jgMY/S-G1ErJ3haI/AAAAAAAAAXU/GL0CVkF1qe4/S220/CSC+Ritoque.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://bp3.blogger.com/_dTjwe13jgMY/RwEqcWif0-I/AAAAAAAAAB8/zsltP0e5REE/s72-c/kaede.bmp' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-32892599.post-2557921811704116753</id><published>2007-09-28T05:42:00.000-07:00</published><updated>2007-10-01T10:50:51.645-07:00</updated><title type='text'>Entrevista con Madame Caillot</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#000000;"&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#000000;"&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#000000;"&gt;&lt;em&gt;De paso por París, conversamos sobre el futuro con Madame Caillot, “vidente psicópata”. Nos recibe en su gélida celda monacal de la calle Réaumur. Ni bola de cristal ni gato negro. Sólo unos pocos libros de filosofía que dan fe de su sorprendente cultura adquirida, según su propio decir, “en las cárceles de la mente”. Desde los veintisiete años se niega a ser fotografiada, “no por miedo de de ser reconocida, sino por temor de verme y no reconocerme”. En efecto, en su habitación no hay espejo alguno.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;p&gt;&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color:#000000;"&gt;&lt;/span&gt; &lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;span style="color:#000000;"&gt; &lt;/p&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color:#000000;"&gt;&lt;em&gt;&lt;strong&gt;Madame Caillot, ¿cómo ve el siglo 21?&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/em&gt;Estimado señor, no veo nada, absolutamente nada. Cuando pienso en el próximo siglo me vienen sudores en la espalda. En consecuencia, pienso que no habrá siglo 21, o al menos no mucho.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;strong&gt;¿El fin del mundo?&lt;/strong&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;No, me extrañaría. Pero pienso que pronto nos daremos cuenta que 21 es un número nefasto y pasaremos directamente al 22. Ahora bien, esto no es ninguna catástrofe, sobre todo para ustedes los jóvenes que están tan apurados. La vida es una serie de infantilismos de los que urge deshacerse. El día en que el hombre aprenda a vivir en un mínimo de tiempo podrá decirse que el progreso no es un concepto vacuo. En el siglo 19 se necesitaba un día para cruzar todo Francia; hoy, con una hora basta. Sin embargo, se sigue necesitando el mismo tiempo para vivir una vida, lo que es absurdo. Pero el hombre moderno aspira a cierta tranquilidad, quiere darse el tiempo de vivir. Está claro que se necesita tiempo para vivir, pero, como ya le dije, conviene quemar las etapas sin demora. En el futuro sería deseable que las vidas fuesen breves y plenas: un máximo de acontecimientos en un mínimo de tiempo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color:#000000;"&gt;&lt;em&gt;&lt;strong&gt;¿Cree usted en un mejoramiento de la raza humana en las próximas décadas?&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;Creo que la genética en sus aplicaciones más audaces, es decir, cuando tiene como función no explicar sino modificar al hombre, es la única ciencia que podamos valorar. Las mujeres estamos hartas de procrear en la banalidad. Con un poco de ingenio, la procreación puede transformarse en una auténtica creación, al igual que la pintura, por ejemplo. No me extrañaría en el futuro ver mamás-Goya e incluso, por qué no, mamás-Picasso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;¿Quiere decir que los niños nacerán asimétricos, cúbicos o incluso con la alucinación vangoghiana en la mirada?&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;En absoluto, se tratará de obras originales. Si me valí de ese ejemplo, es solo para decir que la matriz de la madre bien puede equivaler al taller de un pintor. Por lo demás, no serán obras gráficas. El aspecto del niño dependerá del humor de la madre. Gracias a la genética, las madres podrán tener niños en colores o en blanco y negro, sonoros o insonoros, móviles o inmóviles. Habrá nacimientos puramente estéticos, en los que los niños nacerán sin cerebro, porque el pensamiento, como lo señalara Malraux, es un obstáculo para la belleza. También habrá nacimientos utilitarios, y los niños nacerán con una aspiradora en lugar del corazón; pasarán toda su vida lamiendo alfombras, como si fuesen sus novias. Otros nacerán dos veces, para no sentirse solos en la existencia. Finalmente, algunos fetos jamás verán la luz del día y permanecerán en los vientres como cuadros en una caja fuerte.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;strong&gt;¿Usted realmente piensa, que so pretexto de expresar su creatividad, las mujeres olvidarán su instinto maternal para abandonarse a semejantes excentricidades?&lt;/strong&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;Francamente, no lo sé. Tal vez me excedí un poco en mi respuesta. En todo caso, las mujeres tendrán el mismo destino que los hombres del futuro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;¿Y cómo será ese destino?&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;Teórico. Desde hace milenios la realidad devora el espacio. Ya es hora que dé paso a la pura especulación. Habrá ciertamente un período de transición, pero será muy breve.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color:#000000;"&gt;&lt;em&gt;&lt;strong&gt;¿Cómo se llevará a cabo esa transformación?&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;Muy simplemente. Las cosas recobrarán su aspecto primitivo, es decir, imaginario. Todo existirá, pero en estado de símbolo. Durante cierto tiempo, la humanidad se transformará en dibujo animado, eso es ineluctable. Pero luego los dibujos se rigidizarán, se petrificarán, metamorfoseándose en números, los cuales, a su vez, desaparecerán, y finalmente no habrá nada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color:#000000;"&gt;&lt;em&gt;&lt;strong&gt;Pero usted habló de un destino teórico…&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/em&gt;Sí, es decir, nada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color:#000000;"&gt;&lt;em&gt;&lt;strong&gt;¿De qué indicios se vale para afirmar estos hechos?&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/em&gt;Son señales que están en el aire y que cualquiera puede percibir. Y ahora, señor, le ruego que cambiemos de tema.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color:#000000;"&gt;&lt;em&gt;&lt;strong&gt;De acuerdo. ¿Y cuál es el destino del amor?&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;Hay que deshacerse de él a toda costa. Por lo demás, en el futuro no se hará.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;strong&gt;¿Por qué motivo?&lt;/strong&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;Porque el amor está completamente pasado de moda. En la era termonuclear, el coito neandertaliano está completamente superado y es altamente nocivo, ya que, unido a la inhalación de una atmósfera contaminada, produce cáncer.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color:#000000;"&gt;&lt;em&gt;&lt;strong&gt;¿Habrá otras formas de acceder a la felicidad?&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/em&gt;Sí, en las próximas semanas nos vamos a percatar de que el concepto mismo de felicidad está obsoleto. La humanidad ha sido demasiado feliz en los últimos siglos y ahora las personas están hartas, la felicidad les produce náusea. Quisieran probar la desesperanza antes de desaparecer ¡y están en todo su derecho de hacerlo!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;strong&gt;¿Entonces, según usted, antes de volverse teórico, el mundo caerá en la tristeza?&lt;/strong&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;Como ya dije, el período de transición será muy breve y no se prestará para mucha melancolía. Por ello, hago un llamado a la población para que aproveche todas las astucias de la desesperanza y del dolor, pues luego será demasiado tarde. Y la humanidad será feliz como un número ahogado en un cuadro de logaritmos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;strong&gt;Pero Madame Caillot, ¿podría describirnos más concretamente ese nuevo mundo cuyo advenimiento nos profetiza?&lt;/strong&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;Concretamente no, puesto que será abstracto. Digamos que no será verdaderamente un mundo, sino más bien una sospecha de existencia en el vacío, algo demasiado débil como para angustiar a cualquiera. Un mundo imaginario para seres inexistentes, algo impalpable y descarnado. Un recuerdo que nadie sabrá si es pasado o futuro.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/32892599-2557921811704116753?l=caltobris.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://caltobris.blogspot.com/feeds/2557921811704116753/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=32892599&amp;postID=2557921811704116753' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/32892599/posts/default/2557921811704116753'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/32892599/posts/default/2557921811704116753'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://caltobris.blogspot.com/2007/09/entrevista-con-madame-caillot-vidente.html' title='Entrevista con Madame Caillot'/><author><name>Cristóbal Santa Cruz</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15615534421538171945</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_dTjwe13jgMY/S-G1ErJ3haI/AAAAAAAAAXU/GL0CVkF1qe4/S220/CSC+Ritoque.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-32892599.post-117329778495769983</id><published>2007-03-07T11:59:00.000-08:00</published><updated>2007-10-01T06:55:18.966-07:00</updated><title type='text'>Paul Celan en Israel (1969)</title><content type='html'>&lt;a href="http://bp2.blogger.com/_dTjwe13jgMY/RwD7uWif09I/AAAAAAAAAB0/KVnBQ4v6Rk8/s1600-h/celan+2.bmp"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5116365950435709906" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 267px; CURSOR: hand; HEIGHT: 380px; TEXT-ALIGN: center" height="396" alt="" src="http://bp2.blogger.com/_dTjwe13jgMY/RwD7uWif09I/AAAAAAAAAB0/KVnBQ4v6Rk8/s400/celan+2.bmp" width="290" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Discurso de Paul Celan ante la Asociación de Escritores Hebreos&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Vine hacia ustedes, vine a Israel, porque lo necesitaba.&lt;br /&gt;Hoy más que nunca, después de todo lo que he visto y he escuchado, tengo la plena convicción de haber hecho lo correcto. Espero que este sentimiento sea compartido.&lt;br /&gt;Creo intuir lo que es la soledad judía. Entiendo, en medio de todas estas cosas, el orgullo agradecido por cada verdor que ustedes han plantado, siempre dispuesto a refrescar al caminante; comparto también la alegría por cada palabra nueva y atesorada, que ustedes vivencian en su plenitud y que fortalece a quien se abre a ella. Comprendo bien todo esto, en una época como la nuestra, de creciente autoalienación y masificación. Y aquí, en este paisaje interno y externo, encuentro mucho de la fuerza de la verdad, de la espontánea evidencia y de la singularidad universalizadora propias de la gran poesía.&lt;br /&gt;Estoy convencido de haber tenido como interlocutores a personas serenamente determinadas a luchar por que prevalezca la dimensión de lo humano.&lt;br /&gt;Por todo ello estoy agradecido y les agradezco a ustedes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tel Aviv, 14 de octubre de 1969&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/32892599-117329778495769983?l=caltobris.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://caltobris.blogspot.com/feeds/117329778495769983/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=32892599&amp;postID=117329778495769983' title='1 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/32892599/posts/default/117329778495769983'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/32892599/posts/default/117329778495769983'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://caltobris.blogspot.com/2007/03/discurso-de-paul-celan-ante-la.html' title='Paul Celan en Israel (1969)'/><author><name>Cristóbal Santa Cruz</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15615534421538171945</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_dTjwe13jgMY/S-G1ErJ3haI/AAAAAAAAAXU/GL0CVkF1qe4/S220/CSC+Ritoque.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://bp2.blogger.com/_dTjwe13jgMY/RwD7uWif09I/AAAAAAAAAB0/KVnBQ4v6Rk8/s72-c/celan+2.bmp' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-32892599.post-115584882056303190</id><published>2006-08-17T14:03:00.000-07:00</published><updated>2007-09-30T12:55:17.808-07:00</updated><title type='text'>Tennesee Beach</title><content type='html'>&lt;span style="color:#ffffff;"&gt;&lt;strong&gt;TENNESEE BEACH&lt;/strong&gt; &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;después de una lectura de Paul Celan&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Toda la noche devorando noche&lt;br /&gt;serpiente lucífuga que la velocidad excita&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;toda la belleza en ese &lt;em&gt;finis terrae&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;donde vinimos a caer, arena negra en el fuego&lt;br /&gt;tenso del alba, todo el terror&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;: el nombre es el suicida&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/32892599-115584882056303190?l=caltobris.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://caltobris.blogspot.com/feeds/115584882056303190/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=32892599&amp;postID=115584882056303190' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/32892599/posts/default/115584882056303190'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/32892599/posts/default/115584882056303190'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://caltobris.blogspot.com/2006/08/tennesee-beach-despus-de-una-lectura.html' title='Tennesee Beach'/><author><name>Cristóbal Santa Cruz</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15615534421538171945</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_dTjwe13jgMY/S-G1ErJ3haI/AAAAAAAAAXU/GL0CVkF1qe4/S220/CSC+Ritoque.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-32892599.post-115584842460779987</id><published>2006-08-17T13:58:00.000-07:00</published><updated>2007-09-30T12:40:16.924-07:00</updated><title type='text'>Retrato de Eloísa por Artaud</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;Yo la quería resplandeciente de flores, con pequeños volcanes colgando de sus axilas, y especialmente esa lava como una almendra amarga, erguida en el centro de su cuerpo.&lt;br /&gt;También había una arcada de cejas, bajo las cuales pasaba un auténtico cielo de violación, de rapto, de ira, en fin, un cielo absolutamente teológico. Un cielo como un arco erguido, como la trompeta de los abismos, como la cicuta bebida en sueños, un cielo contenido en todos los frascos de la muerte, el cielo de Eloísa sobre Abelardo, un cielo de enamorado suicida, un cielo que poseía todos los arrebatos del amor. Era un cielo de pecado protestatario, un pecado retenido en el confesionario, de aquellos pecados que cargan la conciencia de los sacerdotes, un verdadero pecado teológico. Y yo la amaba.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/32892599-115584842460779987?l=caltobris.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://caltobris.blogspot.com/feeds/115584842460779987/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=32892599&amp;postID=115584842460779987' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/32892599/posts/default/115584842460779987'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/32892599/posts/default/115584842460779987'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://caltobris.blogspot.com/2006/08/elosa-por-artaud-yo-la-quera.html' title='Retrato de Eloísa por Artaud'/><author><name>Cristóbal Santa Cruz</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15615534421538171945</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_dTjwe13jgMY/S-G1ErJ3haI/AAAAAAAAAXU/GL0CVkF1qe4/S220/CSC+Ritoque.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-32892599.post-115583134155687871</id><published>2006-08-17T09:11:00.000-07:00</published><updated>2007-10-01T12:21:58.628-07:00</updated><title type='text'>Traducción de un mito  : A Whiter Shade of Pale</title><content type='html'>&lt;strong&gt;A WHITER SHADE OF PALE&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Procol Harum&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;We skipped the light Fandango&lt;br /&gt;Turned cartwheels 'cross the floor&lt;br /&gt;I was feeling kind of seasick&lt;br /&gt;But the crowd called out for more&lt;br /&gt;The room was humming harder&lt;br /&gt;As the ceiling flew away&lt;br /&gt;When we called out for another drink&lt;br /&gt;The waiter brought a tray&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;And so it was that later&lt;br /&gt;As the Miller told his tale&lt;br /&gt;That her face, at first just ghostly&lt;br /&gt;Turned a whiter shade of pale&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;She said there is no reason&lt;br /&gt;And the truth is plain to see&lt;br /&gt;But I wandered through my playing cards&lt;br /&gt;And would not let her be&lt;br /&gt;One of the sixteen vestal virgins&lt;br /&gt;Who were leaving for the coast&lt;br /&gt;And although my eyes were open&lt;br /&gt;They might just as well've been closed&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;And so it was that later&lt;br /&gt;As the Miller told his tale&lt;br /&gt;That her face, at first just ghostly&lt;br /&gt;Turned a whiter shade of pale&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;UNA MÁS BLANCA PALIDEZ&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dejamos atrás el insípido fandango&lt;br /&gt;y rodamos como trompos por el suelo&lt;br /&gt;Yo me sentía algo mareado&lt;br /&gt;pero la multitud nos azuzaba&lt;br /&gt;La sala retumbaba cada vez más fuerte&lt;br /&gt;Mientras el techo partía a la deriva&lt;br /&gt;Le pedimos al mesero otra copa&lt;br /&gt;Y volvió con una bandeja llena&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y fue entonces, al iniciar&lt;br /&gt;el molinero su relato,&lt;br /&gt;que el rostro de ella, antes fantasmal&lt;br /&gt;se tornó de una más blanca palidez&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ella dijo: aquí no hay razones&lt;br /&gt;pues la verdad es una sola&lt;br /&gt;Mas yo seguía absorto en mis cartas&lt;br /&gt;Decidido a no dejarla convertirse&lt;br /&gt;en una de las seis vírgenes vestales&lt;br /&gt;que zarparían hacia la costa&lt;br /&gt;Y aunque mis ojos estaban abiertos&lt;br /&gt;Bien podrían haber estado cerrados&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y fue entonces, al iniciar&lt;br /&gt;el molinero su relato,&lt;br /&gt;que el rostro de ella, antes fantasmal&lt;br /&gt;se tornó de una más blanca palidez&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/32892599-115583134155687871?l=caltobris.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://caltobris.blogspot.com/feeds/115583134155687871/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=32892599&amp;postID=115583134155687871' title='2 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/32892599/posts/default/115583134155687871'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/32892599/posts/default/115583134155687871'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://caltobris.blogspot.com/2006/08/whiter-shade-of-pale-procol-harum-we.html' title='Traducción de un mito  : A Whiter Shade of Pale'/><author><name>Cristóbal Santa Cruz</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15615534421538171945</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_dTjwe13jgMY/S-G1ErJ3haI/AAAAAAAAAXU/GL0CVkF1qe4/S220/CSC+Ritoque.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry></feed>
